Crisis en la cárcel de Guaduas: internos alertan sobre riesgo inminente de amotinamiento por falta de agua
Crisis en cárcel de Guaduas: riesgo de amotinamiento por falta de agua

Crisis humanitaria en la cárcel de Guaduas: internos advierten sobre riesgo inminente de amotinamiento

Una grave crisis humanitaria se vive al interior de la cárcel de Guaduas en Cundinamarca, donde los internos llevan tres días consecutivos sin recibir una sola gota de agua potable. Los representantes de derechos humanos de los 11 patios del penal han elevado una alerta urgente ante las autoridades judiciales, advirtiendo sobre un riesgo inminente y real de amotinamiento si no se soluciona inmediatamente esta situación.

Desesperación en condiciones inhumanas

"La sed no espera trámites burocráticos; la sed duele, desespera y, en nuestras condiciones de encierro, tortura", expresaron los internos en documentos judiciales conocidos por este medio. Los presos denuncian que los patios se han convertido en focos de infección, pues no hay agua para descargar los baños ni para el aseo de las celdas, vulnerando gravemente su derecho a la dignidad humana.

En un entorno de hacinamiento característico del sistema penitenciario colombiano, la falta de agua representa mucho más que un problema de higiene básica. Los internos alertan que esta situación constituye el caldo de cultivo perfecto para brotes dermatológicos y epidemias, mientras que la sensación de suciedad constante está minando progresivamente su salud mental y física.

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Acciones judiciales contra funcionarios

Los representantes de los patios han solicitado formalmente la apertura de un incidente de desacato contra tres altos funcionarios del sistema penitenciario:

  • El teniente Freddy Camargo, director del penal de Guaduas
  • El coronel Daniel Gutiérrez, director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec)
  • Fidel Espitia, director de la Unidad de Servicios Penitenciarios (Uspec)

La acción judicial fue presentada ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca y Amazonas, donde solicitan el arresto inmediato de estos funcionarios por la violación sistemática de sus derechos fundamentales, pese a existir un fallo de tutela a su favor que ordena el suministro regular de agua.

Advertencia sobre posible amotinamiento

En lo que constituye una advertencia explícita, los internos plasmaron en su demanda: "De seguir así, existe un riesgo inminente y real de un amotinamiento. No por rebeldía criminal, sino por instinto de supervivencia. Si se rompe el orden interno, la responsabilidad recaerá exclusivamente sobre las autoridades que, teniendo la orden judicial de darnos agua, han decidido ignorarla".

Como medidas de urgencia, los presos solicitan:

  1. El suministro inmediato de agua mediante carrotanques u otros medios alternativos
  2. Sanciones de arresto y multa contra los funcionarios si persisten las falencias
  3. Solución estructural al problema de abastecimiento de agua

Problemas adicionales en el penal

La crisis no se limita al suministro de agua. Los internos reportan que el servicio eléctrico también se ha visto afectado, lo que les impide acceder a las garantías mínimas de estancia en prisión y representa un riesgo adicional para la seguridad del establecimiento.

En diálogo con este medio, el líder sindical Johan Pardo, de la Organización de Servidores Penitenciarios, confirmó que la ausencia de agua es un problema reiterativo y crónico en el penal. "Los presos han tenido que recurrir a distintos derechos de petición, tutelas, desacatos y mesas de trabajo con la Personería y la Procuraduría, sin obtener soluciones efectivas", señaló Pardo.

El sindicalista agregó con preocupación: "Pensemos en lo que podría pasar en las noches si no hay electricidad. Esto es bastante delicado porque vulnera la seguridad del establecimiento y aumenta la tensión entre la población reclusa".

Defensores de derechos humanos en alerta

Organizaciones defensoras de derechos humanos han elevado sus propias alertas sobre la situación en la cárcel de Guaduas, respaldando las preocupaciones de los internos sobre el posible amotinamiento. La crisis evidencia las profundas falencias estructurales del sistema penitenciario colombiano, donde las condiciones inhumanas de reclusión continúan siendo una realidad cotidiana para miles de personas privadas de la libertad.

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Esta situación en Guaduas representa una bomba de tiempo institucional que requiere atención inmediata de las autoridades competentes, no solo para prevenir un posible amotinamiento, sino para garantizar el respeto mínimo a los derechos fundamentales de las personas recluidas en el sistema penitenciario del país.