Estados Unidos pone la lupa sobre cárcel de Itagüí tras escándalos de paz con capos y parranda vallenata
Las recientes polémicas que han sacudido la cárcel de Itagüí no solo mantienen en alerta a las autoridades nacionales, sino que también han captado la atención directa del gobierno de Estados Unidos. Según información exclusiva de EL TIEMPO, funcionarios estadounidenses están monitoreando de cerca dos situaciones particularmente preocupantes: la parranda vallenata con el cantante Nelson Velásquez que se realizó sin autorización en el penal, y las negociaciones de paz que se adelantan con poderosos capos del narcotráfico recluidos en esta prisión.
La fiesta clandestina que expuso la corrupción penitenciaria
El escándalo más reciente ocurrió el 8 de abril en el pabellón dos de la cárcel, donde se montó una fiesta sin ningún tipo de permiso oficial. En este sector están detenidos temidos narcotraficantes conocidos como 'Vallejo', 'Tom', 'Pocho' y 'Carlos Pesebre', quienes presenciaron el concierto de Nelson Velásquez. Las imágenes que circularon en redes sociales muestran claramente el consumo de whisky, tequila, vino y otras bebidas alcohólicas dentro del recinto carcelario.
Fuentes oficiales consultadas por este diario revelaron que, en reuniones recientes, se le manifestó a voceros de la DEA (Drug Enforcement Administration) que el sistema penitenciario colombiano "es una mina de corrupción" que requiere cambios estructurales urgentes. La preocupación estadounidense se centra en que la DEA trabaja conjuntamente con la Policía y la Fiscalía colombianas para combatir las redes de narcotráfico, las cuales en ocasiones continúan delinquiendo desde las mismas cárceles.
Preocupación por las mesas de diálogo con cabecillas criminales
Desde el Departamento de Estado del gobierno de Donald Trump se ha expresado especial inquietud por el manejo de las mesas de diálogos sociojurídicos con los máximos líderes de estructuras delincuenciales del Valle de Aburrá. De estos cabecillas, dieciséis se encuentran actualmente presos en la cárcel de Itagüí, lo que añade complejidad a las negociaciones.
Esta preocupación se suma al seguimiento constante que Estados Unidos realiza a Colombia en materia de:
- Lucha contra el narcotráfico
- Funcionamiento de la política de 'paz total'
- Proceso judicial contra alias Calarcá
- Seguridad de cara a las próximas elecciones presidenciales
En el ámbito penitenciario específicamente, hay que recordar que con la llegada de la administración Trump se frenó una alianza bilateral para la certificación de cárceles y buenas prácticas de seguridad, una cooperación que históricamente venía desarrollándose con buenos resultados.
Reacción del director del Inpec y operativos de seguridad
En diálogo con EL TIEMPO, el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), teniente coronel Daniel Gutiérrez, se refirió al escándalo de Itagüí. El funcionario manifestó su preocupación por las "influencias criminales que tienen los capos en la guardia" y confirmó que continúan trabajando para garantizar la seguridad ciudadana durante los traslados de narcotraficantes que se alistan por orden del presidente Gustavo Petro.
"No se puede ocultar el ingreso de camionetas, de tarimas, de artistas, de personas", afirmó Gutiérrez. "Ahora mismo estamos haciendo un trabajo importante con la Policía y con la Fiscalía para determinar de quién son esos vehículos que ingresaron ese día, que son aproximadamente veinticinco vehículos. Hay que aclarar también que no hay vehículos oficiales. Sí hay vehículos que pertenecen a algunos funcionarios de la guardia y otros administrativos, y de hecho creo que a unos médicos, pero que no son institucionales".
El director del Inpec destacó la colaboración interinstitucional para investigar a fondo el incidente y aseguró que se implementarán medidas para prevenir situaciones similares en el futuro, reconociendo los graves desafíos de seguridad y corrupción que enfrenta el sistema carcelario colombiano.



