Fuga de peligroso recluso de la cárcel La Picota en Bogotá
En un hecho que ha generado alerta en las autoridades penitenciarias, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) confirmó este 2 de abril la fuga de un recluso desde el establecimiento carcelario La Picota, ubicado en la ciudad de Bogotá. El individuo evadido ha sido identificado como Dago Alberto Martínez Méndez, conocido con el alias de 'Negrito Dago', quien se encontraba en proceso de extradición hacia Perú por su presunta responsabilidad en un grave crimen.
Los detalles del caso y el crimen que lo vinculaba
Según los reportes preliminares emitidos por el Inpec, la fuga fue detectada durante las actividades rutinarias de control y recuento de los internos en los pabellones de la cárcel. Las autoridades penitenciarias se percataron de la ausencia de Martínez Méndez, quien estaba sindicado formalmente por el delito de homicidio agravado. El caso que motivaba su extradición corresponde al asesinato de Ericka Hernández, una joven enfermera peruana de 28 años de edad.
Los hechos del crimen ocurrieron en la localidad de Ica, Perú, donde la víctima fue interceptada por un grupo de trabajadoras sexuales de nacionalidad venezolana. Durante una discusión que se generó en ese encuentro, presuntamente 'Negrito Dago' disparó contra Ericka Hernández, impactándola en la cabeza y causándole la muerte instantánea. Este violento episodio había desencadenado el proceso judicial y la solicitud de extradición por parte de las autoridades peruanas.
La respuesta institucional y las investigaciones en curso
El Inpec ha activado todos los protocolos de seguridad y búsqueda para dar con el paradero del fugitivo. Se están realizando operativos coordinados con otras fuerzas de seguridad del Estado, incluyendo a la Policía Nacional y organismos de inteligencia, con el objetivo de recapturar a Dago Alberto Martínez Méndez lo antes posible. Las autoridades han enfatizado que se trata de un individuo considerado de alta peligrosidad, dada la naturaleza violenta del delito que se le imputa.
Por el momento, las investigaciones se centran en determinar las circunstancias exactas que facilitaron la evasión desde un recinto penitenciario de máxima seguridad como La Picota. Se están revisando los sistemas de vigilancia, los registros de acceso y los procedimientos internos para identificar posibles fallas o complicidades. El caso ha puesto bajo la lupa la efectividad de los controles en las cárceles colombianas, especialmente cuando se trata de reclusos sujetos a procesos de extradición internacional.
Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que reporte cualquier información relevante sobre el paradero del fugitivo, garantizando la confidencialidad de las fuentes. Mientras tanto, el proceso de extradición a Perú queda en suspenso hasta que se logre la recaptura del sindicado. Este incidente representa un desafío significativo para el sistema penitenciario colombiano y para las relaciones de cooperación judicial con el país vecino.



