Detención en Barranquilla de mujer acusada de extorsión mediante material íntimo
En un operativo realizado en Barranquilla, la Policía Metropolitana capturó en flagrancia a Marelbis Lozano, una mujer identificada con el llamativo alias de "Chucha Grande". Según informó el medio CTV Barranquilla, la detenida está señalada de extorsionar a múltiples hombres a través de plataformas digitales, utilizando fotografías y videos de contenido íntimo que las víctimas le habían enviado de manera voluntaria.
Modus operandi de la extorsión digital
De acuerdo con las investigaciones policiales, la mujer contactaba a sus víctimas mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde se presentaba con perfiles sugerentes para captar su atención. Una vez establecida una comunicación constante, lograba ganarse la confianza de los hombres y los inducía a compartir material privado de carácter sexual.
Posteriormente, iniciaba un proceso de chantaje, exigiendo sumas de dinero a cambio de no divulgar las imágenes o videos comprometedores. Las autoridades precisaron que la captura fue posible gracias a la denuncia de una de las víctimas, quien proporcionó pruebas contundentes del modus operandi, incluyendo conversaciones y amenazas documentadas.
Procedimiento legal y advertencias sobre delitos digitales
Tras su detención, alias "Chucha Grande" fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder por el delito de extorsión, tipificado en el Código Penal colombiano. Las autoridades no descartan que existan más afectados y han hecho un llamado a otras posibles víctimas para que presenten sus respectivas denuncias.
Fuentes judiciales indicaron que este tipo de casos se ha vuelto cada vez más frecuente en Colombia, impulsado por el uso masivo de redes sociales y la práctica del sexting. Muchas personas comparten contenido íntimo sin dimensionar los riesgos, creyendo establecer relaciones de confianza, pero terminan siendo blanco de extorsiones digitales.
Marco legal y recomendaciones de seguridad
En Colombia, el uso de material íntimo para chantajear se enmarca dentro del delito de extorsión, que conlleva penas de prisión y multas económicas. Aunque el intercambio voluntario de contenido sexual no constituye un delito por sí mismo, se convierte en una conducta penal cuando ese material se utiliza sin consentimiento para obtener beneficios ilícitos.
Expertos en derecho penal explican que la divulgación no autorizada de imágenes privadas puede configurar delitos como:
- Extorsión
- Violación de datos personales
- Acoso
- Pornografía infantil (si hay menores involucrados)
Las autoridades recomiendan a las víctimas de este tipo de extorsiones:
- No realizar pagos ni acceder a nuevas exigencias del extorsionador.
- Conservar todas las pruebas disponibles, como chats, audios, capturas de pantalla y mensajes.
- Denunciar inmediatamente ante la Fiscalía o la Policía Nacional.
- Solicitar acompañamiento de entidades especializadas en delitos informáticos.
Casos como el de alias "Chucha Grande" reflejan una problemática creciente en el país, donde prácticas como el sexting se convierten en herramientas para delitos que afectan gravemente la privacidad, la reputación y la salud emocional de las víctimas.
Las autoridades reiteraron el llamado a utilizar las redes sociales con responsabilidad y a evitar compartir contenido íntimo con personas desconocidas, recordando que, aunque la tecnología facilita las conexiones humanas, también puede convertirse en un escenario para delitos digitales cada vez más sofisticados y dañinos.