La Fiscalía General de la Nación logró que un juez enviara a la cárcel a Brian Steven Urrea Galindo, señalado de transportar más de 230 kilogramos de anfo en un vehículo de carga que se movilizaba por el suroccidente de Bogotá.
Hallazgo en Kennedy
El procedimiento se realizó en el barrio Britalia, en la localidad de Kennedy, donde unidades de la Policía Nacional y la Fiscalía interceptaron el furgón en el que era movilizado el material explosivo. Según las autoridades, la sustancia estaba distribuida en cinco bultos que simulaban contener fertilizante, una modalidad que buscaba pasar inadvertida ante controles de seguridad.
Ocultamiento del cargamento
De acuerdo con la investigación, el cargamento además estaba cubierto con láminas de madera y cajas con vasos plásticos, lo que habría servido para ocultar aún más el contenido real del vehículo. Sin embargo, durante la inspección, los uniformados detectaron irregularidades y realizaron verificaciones técnicas.
Los análisis practicados posteriormente confirmaron que se trataba de nitrato de amonio, conocido como anfo, un explosivo de alto poder utilizado en actividades industriales y mineras, pero que también ha sido empleado históricamente en atentados y acciones criminales debido a su capacidad destructiva.
Captura e imputación de cargos
La Fiscalía indicó que Brian Steven Urrea Galindo, quien conducía el automotor, fue capturado en flagrancia y posteriormente presentado ante un juez de control de garantías por un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales.
Durante las audiencias concentradas, el ente acusador le imputó el delito de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos agravado. El procesado no aceptó los cargos.
Pese a ello, el juez acogió la solicitud de la Fiscalía y ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanzan las investigaciones.
Investigación en curso
Uno de los principales interrogantes que ahora buscan resolver las autoridades es cuál era el destino final de los más de 230 kilos de anfo y quiénes estarían detrás de la cadena de transporte y distribución del explosivo en Bogotá.
La Fiscalía confirmó que la investigación continúa para establecer el origen del material, identificar a otras posibles personas involucradas y determinar si el cargamento tendría relación con estructuras criminales u otras actividades ilegales.
El caso encendió alertas entre las autoridades por el riesgo que representaba el transporte de esta cantidad de explosivos en una zona urbana de la capital del país.



