Al menos 51 ciudadanos estadounidenses han sido inadmitidos en Colombia en lo que va del año 2026 por indicios de turismo sexual, según informó Migración Colombia este miércoles. La autoridad reportó que tres de estos casos ocurrieron en el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Medellín, donde los viajeros fueron interceptados a su llegada.
Controles intensificados
Las autoridades han reforzado los controles migratorios ante el aumento de extranjeros que intentan ingresar al país con fines de explotación sexual. En lo corrido de 2026, más de medio centenar de personas han sido inadmitidas bajo estas sospechas, una cifra que ya se acerca a la mitad de las 110 inadmisiones registradas durante todo el año 2025.
Procedimiento de inadmisión
Según Migración Colombia, durante la entrevista de ingreso se evidenciaron inconsistencias e indicios de posibles conductas relacionadas con turismo con fines de explotación sexual. Como parte del protocolo, el equipaje de los viajeros fue escaneado en el filtro de seguridad aeroportuaria e inspeccionado voluntariamente, donde se identificaron múltiples elementos y medicamentos de uso sexual.
Además de los estadounidenses, a un ciudadano alemán no se le permitió el ingreso en el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón de Cali, cuando pretendía continuar su ruta hacia Medellín y Cartagena bajo aparentes fines turísticos.
Medidas complementarias
Migración Colombia ha señalado que estos controles se complementan con verificaciones en destinos turísticos, hoteles y alojamientos, donde también se han identificado extranjeros con antecedentes relacionados con delitos sexuales. Asimismo, la autoridad identificó casos de influenciadores en redes sociales, como 'Chill Capo', que promocionaban fiestas y turismo asociados a la explotación sexual, por lo que fueron deportados y no podrán ingresar al país durante los próximos cinco años.
Ciudades con mayor incidencia
La tendencia en menos de cuatro meses muestra un incremento frente a 2025, cuando hubo 110 inadmisiones en todo el año, y se concentra principalmente en ciudades como Medellín y la caribeña Cartagena. Las autoridades continúan trabajando para prevenir la explotación sexual y proteger a las poblaciones vulnerables.



