Alerta máxima en terminal aéreo por detección canina
El Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla vivió momentos de tensión este martes 17 de marzo cuando un perro especializado en detección de explosivos, perteneciente al esquema de seguridad privada del terminal, alertó sobre una maleta sospechosa en el área de selección de equipajes. El incidente ocurrió durante las horas de mayor movimiento de pasajeros, generando una respuesta inmediata de las autoridades de seguridad.
Evacuación controlada y protocolos activados
Ante la señal del canino, se activaron de inmediato todos los protocolos de emergencia establecidos para este tipo de situaciones. La Policía Metropolitana de Barranquilla coordinó una evacuación controlada y ordenada que incluyó a todos los pasajeros, tripulaciones y personal laboral que se encontraba dentro de las instalaciones del aeropuerto. La medida preventiva buscaba garantizar la integridad física de todas las personas presentes mientras se evaluaba la potencial amenaza.
Entre los afectados por la evacuación se encontraba el senador Mauricio Gómez Amín, quien viajaba en un vuelo con destino a Bogotá que estaba próximo a despegar. El congresista documentó a través de sus redes sociales cómo los pasajeros debieron descender de la aeronave mientras las autoridades atendían la emergencia. "Nos acaban de bajar del avión por amenaza de bomba", declaró el senador en un video compartido desde el lugar de los hechos.
Respuesta coordinada de autoridades
Unidades especializadas antiexplosivos de la Policía Nacional se desplazaron inmediatamente al aeropuerto para realizar una inspección minuciosa de la maleta señalada y el área circundante. Los expertos en materiales peligrosos examinaron el equipaje con tecnología especializada y procedimientos establecidos para estos casos de alerta de seguridad.
Tras una revisión exhaustiva que duró aproximadamente dos horas, tanto la Policía Nacional como la Aeronáutica Civil de Colombia emitieron comunicados oficiales confirmando que no se encontraron sustancias ni artefactos explosivos en la maleta inspeccionada. Las autoridades determinaron que el objeto reportado por el canino no representaba ningún riesgo real para la comunidad aeroportuaria.
Normalización gradual de operaciones
Con el resultado negativo de la inspección, las autoridades autorizaron el reingreso progresivo de viajeros y personal al terminal aéreo. El personal de la Torre de Control retomó sus funciones y los servicios de tránsito aéreo comenzaron a normalizarse de forma gradual, aunque con evidentes retrasos en la programación original de vuelos.
La Aeronáutica Civil advirtió a través de sus canales oficiales que la programación de vuelos podría presentar variaciones significativas mientras se estabilizaba completamente el flujo de operaciones. La entidad recomendó a todos los pasajeros mantenerse en contacto directo con sus aerolíneas para conocer el estado actualizado de sus itinerarios y posibles reprogramaciones de horarios.
Impacto en la operación aérea
La suspensión temporal de operaciones afectó a múltiples vuelos programados tanto de rutas nacionales como internacionales. Aerolíneas como Avianca y LATAM, que operan regularmente en el Aeropuerto Ernesto Cortissoz, tuvieron que ajustar sus horarios y reprogramar despegues y aterrizajes pendientes.
Testigos presenciales describieron escenas de confusión controlada durante la evacuación, con personal de seguridad guiando ordenadamente a las personas hacia las zonas de seguridad establecidas. A pesar de la tensión del momento, no se reportaron incidentes adicionales ni heridos durante el procedimiento de evacuación masiva.
Este evento puso a prueba los protocolos de seguridad del principal terminal aéreo de la región Caribe colombiana, demostrando la capacidad de respuesta coordinada entre la seguridad privada del aeropuerto, la Policía Nacional y la Aeronáutica Civil ante potenciales amenazas a la seguridad aérea.
