Doble crimen enciende las alarmas en Barrancabermeja
La comunidad de Barrancabermeja, Santander, se encuentra consternada tras el brutal asesinato de Nancy Valderrama Pinzón, reconocida lideresa social, y de su hijo Kevin Andrés Strauss Valderrama. El crimen ocurrió en la tarde del jueves 5 de febrero, cuando cuatro sujetos armados irrumpieron violentamente en su vivienda ubicada en el lote 48, casa 49 del asentamiento humano Centenario.
Detalles del ataque
Según las versiones preliminares, los sicarios se movilizaban en dos motocicletas y portaban cascos cerrados, lo que les permitió ingresar al inmueble sin ser identificados. El atentado ocurrió exactamente a las 2:50 p.m., cuando los hombres armados sorprendieron a las víctimas en su hogar y dispararon en repetidas ocasiones, causándoles la muerte en el acto. Tras el crimen, los agresores huyeron del lugar sin dejar rastro.
Liderazgo comunitario truncado
Nancy Valderrama Pinzón se desempeñaba como presidenta de la Junta de Acción Comunal del asentamiento Centenario y era ampliamente reconocida por su compromiso social y labor en beneficio de la comunidad. El secretario de Seguridad y Convivencia de Barrancabermeja, Eduardo Ramírez, lamentó profundamente lo ocurrido y resaltó la invaluable huella que dejó su trabajo en el territorio.
Respuesta institucional
La Alcaldía Distrital de Barrancabermeja emitió un comunicado expresando sus condolencias y rechazando estos hechos de violencia. "Lamentamos profundamente el fallecimiento de Nancy Valderrama Pinzón, líder comunal del asentamiento humano Centenario. Rechazamos estos hechos de violencia que hoy enlutan a su familia, a su comunidad y a todo Barrancabermeja", manifestó la administración municipal.
Como medida para dar con los responsables, la Alcaldía anunció una recompensa de hasta 15 millones de pesos para quien suministre información veraz y oportuna que permita la identificación y captura de los autores materiales e intelectuales de este doble homicidio.
Impacto en la comunidad
El asesinato de la lideresa social dentro de su propio hogar ha generado profunda consternación entre los habitantes del sector. Los vecinos y organizaciones sociales exigen justicia y mayor protección para quienes ejercen liderazgo comunitario en la ciudad, un rol que en muchas regiones del país se ha vuelto de alto riesgo.
Este crimen se suma a la preocupante estadística de violencia contra líderes sociales en Colombia, poniendo en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y garantizar la seguridad de quienes trabajan por el desarrollo comunitario en zonas vulnerables.



