Un caso judicial ha conmocionado al Valle del Cauca tras el asesinato de una madre y su hijo menor de edad, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en su propia vivienda semanas después de su desaparición. La víctimas fueron identificadas como Mireyda Ordóñez Ortiz, de 35 años, y su hijo de 11 años. Los hechos ocurrieron en el corregimiento San Antonio de los Caballeros, en Florida, Valle.
Hallazgo de los cuerpos
El pasado 19 de abril, vecinos y familiares notaron la ausencia de la madre y el menor, por lo que se dirigieron a su hogar. Al no encontrar a nadie, percibieron un fuerte olor que alertó a las autoridades. Con una orden judicial, ingresaron a la vivienda y, tras excavar en el patio, descubrieron los restos de Ordóñez y su hijo. Debido al avanzado estado de descomposición, no fue posible determinar las causas exactas de la muerte.
Presunto responsable
La atención se centró en Marco Antonio Ramírez Alzate, de 26 años, compañero sentimental de Mireyda y padrastro del menor, quien había desaparecido. Días después, en Santander de Quilichao, Cauca, fue hallado el cuerpo de un hombre que coincidía con su descripción. Las autoridades confirmaron que se trataba de Ramírez Alzate, quien presuntamente se habría suicidado de un disparo en la cabeza con una escopeta encontrada junto al cadáver.
Versiones de allegados
Personas cercanas a la familia indicaron que Ramírez Alzate, oriundo de Suárez, Cauca, era un comerciante reconocido en Santander de Quilichao. Sin embargo, en los últimos días había mostrado cambios de comportamiento, con cuadros de depresión y ansiedad, y problemas con su pareja. Se desconoce el móvil exacto del crimen, pero las autoridades continúan investigando para esclarecer los hechos.
Investigación en curso
La Fiscalía y la Policía Judicial trabajan para determinar las circunstancias que llevaron a la muerte de la madre y el hijo, así como la relación con el suicidio del presunto responsable. Se espera que los resultados de las necropsias y otras pruebas permitan cerrar el caso.
Este trágico suceso ha generado consternación en la comunidad de Florida y Santander de Quilichao, donde las víctimas eran conocidas. Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier información que pueda ayudar en la investigación.



