Violencia sacude Barranquilla con ataque a tiros en el barrio El Silencio
La tarde del jueves 12 de febrero se tiñó de violencia en el barrio El Silencio de Barranquilla, donde un hombre de aproximadamente 50 años, identificado como Blas Eduardo Ojeda Zúñiga, fue víctima de un atentado con arma de fuego en plena vía pública. El hecho ocurrió hacia las 3:00 de la tarde en la intersección de la calle 79B con carrera 28, generando alarma entre los residentes del sector.
Detalles del ataque y atención médica de la víctima
Según testimonios recogidos en el lugar, un sujeto se acercó caminando a Ojeda Zúñiga y, sin mediar palabra alguna, le disparó en dos ocasiones. El herido recibió auxilio inicial en el sitio y fue trasladado de inmediato al centro asistencial Camino La Manga. Debido a la gravedad de las lesiones, los médicos decidieron remitirlo a un hospital de mayor complejidad para continuar con su tratamiento y estabilización.
Posible móvil relacionado con préstamos informales 'gota a gota'
Versiones entregadas por allegados y testigos señalan que el ataque podría estar vinculado a presiones de grupos dedicados a préstamos informales, comúnmente conocidos como 'gota a gota'. De acuerdo con esta información, la víctima había arrendado su vivienda a personas que contrajeron deudas con cobradores informales y posteriormente abandonaron el inmueble sin saldar sus compromisos financieros.
Tras la salida de los arrendatarios, presuntos cobradores habrían intentado obligar al propietario, Blas Eduardo Ojeda Zúñiga, a asumir dichas deudas. Se indica que el hombre rechazó de manera enfática esta exigencia, situación que ahora es analizada por las autoridades como el posible móvil detrás del violento atentado.
Investigaciones en curso por parte de las autoridades
Unidades de la Sijín de la Policía Metropolitana de Barranquilla (Mebar) se encuentran adelantando labores de vecindario, recolección de testimonios y análisis de cámaras de seguridad de la zona. El objetivo principal es dar con el paradero del agresor y esclarecer plenamente las circunstancias que rodearon este hecho de violencia.
Las autoridades han manifestado que no descartan ninguna hipótesis en esta investigación y han recordado que la violencia asociada a cobros ilícitos continúa siendo una de las problemáticas que más preocupa en distintos sectores de la ciudad. Este caso pone en evidencia los riesgos que enfrentan los ciudadanos ante la persistencia de prácticas de cobro coercitivo y la necesidad de fortalecer las acciones para combatir estos grupos ilegales.



