Las autoridades tienen en su poder una serie de audios atribuidos a alias Rogelio Benavides, uno de los jefes de las disidencias de las Farc comandadas por alias Calarcá, en los que menciona la campaña presidencial del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. La grabación, obtenida por este diario, ya es conocida por la Fuerza Pública.
Contenido de los audios
En repetidas ocasiones, alias Rogelio Benavides se refiere al senador Iván Cepeda y asegura que una eventual llegada suya al poder podría beneficiar a la estructura criminal. “Ojalá gane el compañero Cepeda (…) ahí sí los vamos a apretar otros cuatro años nosotros”, afirma el jefe criminal en un mensaje que incluye claras intimidaciones a las comunidades de la región.
Las grabaciones comenzaron a circular entre presidentes de junta y habitantes rurales del Guaviare. En ellas, el hombre habla en tono intimidante sobre reuniones obligatorias, “manuales de convivencia”, carnetización de pobladores y pagos exigidos a las comunidades.
Control territorial y amenazas
Desde el inicio de las grabaciones, el hombre busca dejar claro que las órdenes de la estructura armada deben cumplirse incluso sin presencia visible de guerrilleros en las veredas. “Acá se les está hablando en la vía pacífica (…) no busquen que yo vaya y poderles levante el rancho a punta de plomo”, afirma en uno de los mensajes.
Más adelante cuestiona a quienes, según él, solo obedecen cuando ven hombres armados. “Esa guachapita de que ‘tengo que ver la guerrilla para obedecer’ se les acabó”, dice.
En otro fragmento, alias Rogelio Benavides asegura que tiene capacidad para verificar quién cumple las instrucciones. “Yo llamo y pido información o voy y visito (…) lo saco y no les dejo sacar nada”, advierte.
Extorsiones y cobros forzosos
Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades es la referencia a cobros económicos impuestos a campesinos bajo el argumento de financiar supuestos procesos comunitarios. Aunque en varias ocasiones el hombre insiste en que “no viene a extorsionar a nadie”, en el mismo audio fija sanciones económicas y amenazas para quienes no paguen. “El que no tenga el carnet paga 150 o 200.000 pesos o si no se va del territorio”, afirma.
También habla de castigos económicos contra presidentes de junta que no hagan cumplir las órdenes. “Los voy a apretar y como debe ser, con multas bien altas. Así me les toca vender las gallinas (…) para pagarme la multa”, se escucha.
Amenazas de homicidio y desplazamiento
En uno de los apartes más delicados del audio, el integrante armado menciona directamente la posibilidad de cometer homicidios para generar miedo. “¿Qué le cuesta mandar un peladito para allá para que les pegue un susto? Porque a nadie se asusta, se mata (…) para que dejen y cojan susto los demás”, dice.
Los investigadores analizan el contexto de esas menciones y el alcance que podrían tener dentro de las dinámicas de presión política y control territorial que ejercen las disidencias en varias regiones del país.
Los audios también contienen referencias a posibles desplazamientos forzados. El hombre les dice a líderes comunitarios que podrían perder sus tierras si no obedecen. “¿Usted qué prefiere? ¿Perder su pedazo de tierra por no pagar un carnet (…) e irse del territorio dejando todo botado?”, señala.
Hacia el cierre de las grabaciones, alias Rogelio Benavides insiste en que las comunidades deben alinearse con las reglas impuestas y advierte que quienes no se sometan podrían terminar desplazados. “Les doy la oportunidad a esos compañeros que no se han puesto al día (…) que no vaya a ser que ellos o su comunidad sea la desplazada”, concluye.
Los audios aparecen en medio de las revelaciones publicadas por este diario sobre las tensiones por apropiación y control de terrenos baldíos en Meta, Caquetá y Guaviare, zonas donde las disidencias han venido fortaleciendo mecanismos de control territorial y social. La grabación se conoce una semana después de que Cepeda hablara públicamente del constreñimiento de los grupos criminales en varias zonas del país y de que condenara los supuestos apoyos de ilegales a su aspiración política.



