Las autoridades continúan recolectando pistas sobre el asesinato del periodista Mateo Pérez, director de la revista digital El Confidente, ocurrido en el norte de Antioquia mientras cubría la crisis de seguridad en la región. En las últimas horas, se confirmó el hallazgo de varios de sus objetos personales en distintos puntos del municipio de Briceño, localidad que el joven reportero recorrió antes de ser retenido y asesinado por integrantes de las disidencias de las Farc que operan en la zona.
Hallazgo de la motocicleta y otros objetos
Uno de los descubrimientos más recientes fue la motocicleta Honda CB-100 en la que Pérez se transportaba. El vehículo fue recuperado el lunes 11 de mayo por tropas del Ejército Nacional. Según denunciaron los periodistas Sergio Mesa y Jesús Abad Colorado, la moto habría sido abandonada junto con el celular del reportero en la vereda Travesías el pasado 5 de mayo, por los hombres armados que lo secuestraron.
Además, se encontró el carné que identificaba a Mateo Pérez como periodista de El Confidente. El documento apareció casi una semana después colgado de una rama en un árbol de la vereda El Roblal, también en Briceño. Personas cercanas a la investigación aseguran que la dispersión de los objetos personales del comunicador en diferentes puntos de la ruta habría sido una estrategia de las disidencias para desviar las pistas sobre su paradero y dificultar las labores de búsqueda.
Reconstrucción de los hechos
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Mateo Pérez ingresó a Briceño en motocicleta con destino a la vereda Palmichal, donde planeaba realizar entrevistas para documentar la situación de violencia, desplazamiento y crisis humanitaria que enfrentan los habitantes de esa zona del departamento. Cerca del mediodía llegó al corregimiento Las Auras, donde almorzó. Después continuó su recorrido hacia Travesías, El Roblal y finalmente Palmichal. Fue allí donde hombres de las disidencias al mando de alias Chalá lo habrían retenido. Según la información conocida hasta ahora, el periodista fue torturado y posteriormente asesinado. Sus pertenencias terminaron esparcidas en distintos sectores rurales.
Documentos personales entre sus pertenencias
Este diario también conoció que Mateo Pérez llevaba consigo documentos que permitían identificar plenamente su labor periodística. Entre sus pertenencias estaban su cédula, el carné universitario y una tarjeta de crédito, elementos que, según allegados al caso, dejaban claro que se trataba de un reportero y no de un integrante de grupos rivales, como al parecer habrían sospechado los responsables del crimen.
Rechazo nacional y medidas de las autoridades
El pasado domingo, tras la recuperación de su cuerpo por parte de una misión de la Cruz Roja, se realizaron en Yarumal las exequias del joven periodista. Su asesinato provocó rechazo nacional y volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan los comunicadores que cubren temas relacionados con conflicto armado, grupos ilegales y economías criminales en regiones apartadas del país. Durante el fin de semana, organizaciones defensoras de la libertad de prensa, periodistas y líderes políticos condenaron el crimen.
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) alertó sobre el grave riesgo que siguen enfrentando los comunicadores en zonas controladas por actores armados ilegales y recordó que Antioquia continúa siendo uno de los departamentos más peligrosos para ejercer el periodismo. Mientras avanzan las investigaciones, la Gobernación de Antioquia anunció una recompensa para dar con el paradero de alias Chalá y los demás responsables del asesinato del periodista Mateo Pérez.



