Vecinos de San Pedro Claver en Cali alertan sobre deterioro de seguridad por microtráfico
La comunidad del barrio San Pedro Claver en Cali ha elevado una voz de alarma ante el deterioro progresivo de la seguridad y el espacio público en su sector. Los residentes denuncian que la cancha de baloncesto ubicada en la Calle 35G #30A-10, diseñada originalmente para la recreación infantil y familiar, se ha transformado en un punto fijo de venta y consumo de sustancias alucinógenas.
Impacto directo en la niñez del sector
Según testimonios recogidos, la situación afecta particularmente a los menores de edad que asisten al colegio del barrio. "Cuando salen los niños del colegio, la cantidad de humo por la marihuana es impresionante", afirmaron vecinos preocupados. El espacio que debería destinarse al deporte y la convivencia ha sido copado por consumidores durante todo el día, generando un ambiente inseguro e inapropiado para la infancia.
Una residente consultada detalló cómo la problemática trasciende lo meramente policial: "La problemática aquí es que se ha convertido en un expendio de vicio, de alucinógenos, de cosas obscenas, menos de lo que debería ser". Además, señaló afectaciones ambientales, ya que los olores penetran en las viviendas cercanas, obligando a los habitantes a mantener puertas y ventanas cerradas.
Presencia de barras futboleras y alteración del orden público
A la ya compleja situación se suma la presunta ocupación del lugar por integrantes de una barra del América de Cali. Según denuncias, estos grupos utilizan la cancha como punto de encuentro, lo que en ocasiones ha derivado en alteraciones del orden público. "Han cogido el lugar de estadero. Ya lo marcaron, lo oficializaron con una barra del América y todo lo que venden ahí es vicio y el alcohol etílico que hacen artesanal", explicó una fuente del sector.
Llamado urgente a las autoridades
Los habitantes han hecho un llamado contundente a las autoridades locales para que intervengan con medidas concretas. "Son cosas que nosotros, como ciudadanos, necesitamos: el apoyo de la Policía y de los agentes de control", expresó un residente. La comunidad reconoce a los responsables de la problemática pero siente desamparo institucional para enfrentarlos.
El mismo vecino añadió con preocupación: "Pedimos ayuda para conservar el parque. Y es triste porque se ve cómo empiezan a pasar los niños y el espacio está lleno de expendedores de droga". Los residentes insisten en que es injusto que deban soportar esta situación cuando las autoridades podrían tomar cartas en el asunto de manera inmediata.
Esperanza de recuperación del espacio público
Finalmente, la comunidad mantiene la esperanza de que, mediante controles efectivos y presencia institucional constante, la cancha y el parque puedan recuperar su función original. El objetivo claro es devolver este espacio a los niños y jóvenes del barrio, garantizando condiciones de seguridad adecuadas para la práctica deportiva y la convivencia pacífica.
Esta denuncia se enmarca en un contexto más amplio de preocupación por la seguridad en Cali, donde recientemente se reportaron 25 homicidios durante la Semana Santa y concejales han cuestionado al alcalde Alejandro Eder por el aumento de muertes violentas en la ciudad.



