En el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena, durante un control de rutina, la Policía Nacional capturó a una pareja que intentaba salir del país con tres primates escondidos en sus partes íntimas. Los animales, dos monos cariblancos y un mono aullador, eran transportados en condiciones inhumanas.
Hallazgo desgarrador
La inspección preventiva reveló un acto de crueldad extrema. Los capturados, una mujer de 27 años y un hombre de 26, ambos de La Jagua de Ibirico (Cesar), llevaban adheridos a su cuerpo los primates. El mono aullador no sobrevivió debido a la asfixia y el maltrato durante el transporte.
Valor en el mercado negro
El valor comercial de estas especies supera los 26 millones de pesos en el mercado negro internacional. Sin embargo, el daño ecológico es incalculable, ya que son especies protegidas cuya extracción afecta el equilibrio de los ecosistemas.
Consecuencias legales
Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía y enfrentan cargos por aprovechamiento ilícito de recursos naturales y tráfico de fauna silvestre (artículos 328 y 328A del Código Penal). De ser hallados culpables, podrían recibir penas de entre 60 y 135 meses de prisión, además de sanciones económicas.
Declaraciones oficiales
El Brigadier General Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Metropolitana de Cartagena, calificó el hecho como una muestra de crueldad absoluta y una violación flagrante a los derechos de los animales.
Destino de los sobrevivientes
Los dos monos cariblancos sobrevivientes fueron entregados al EPA Cartagena. Un equipo de veterinarios y biólogos evalúa su rehabilitación y posible liberación en su hábitat natural, aunque el trauma y la impronta humana complican el proceso.
La Policía Nacional anunció que intensificará los controles en terminales aéreas como parte de la 'Estrategia Nacional para la Protección del Capital Natural', para combatir el tráfico de biodiversidad.



