Caso de joven encadenada en Ibagué reaviva alertas sobre violencia infantil en Colombia
El impactante caso de una joven en Ibagué que permaneció encadenada durante años, fue víctima de abusos sexuales y obligada a abortar, ha vuelto a encender las alarmas sobre la violencia contra menores en Colombia y los desafíos del sistema de protección infantil. La víctima, cuya identidad se mantiene en reserva, está bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) desde octubre de 2025, recibiendo atención psicológica y acompañamiento integral.
Según cifras del ICBF, entre enero y marzo de 2026, un total de 3.773 niños, niñas y adolescentes ingresaron a medidas de protección por violencia sexual, siendo esta la principal causa de ingreso. A esto se suman 3.738 casos por omisión o negligencia y 1.816 por ausencia temporal o definitiva de los responsables. Estas estadísticas reflejan la magnitud del problema y la urgencia de fortalecer las rutas de prevención, detección temprana y atención integral, especialmente en entornos familiares donde ocurren la mayoría de las agresiones.
La directora del ICBF, Astrid Cáceres, ha solicitado revivir la reforma al Código de Infancia sobre responsabilidad penal adolescente, archivada en la legislatura anterior. La iniciativa buscaba fortalecer mecanismos de justicia terapéutica y restaurativa para jóvenes en conflicto con la ley. Asimismo, Cáceres destacó los avances en modelos de inclusión para niños con discapacidad, a través de centros de apoyo y equipos itinerantes que atienden a cerca de 4.800 menores en todo el país.
En otro frente, la funcionaria informó que 17.000 madres comunitarias han pasado al subsidio de sustitución pensional, lo que ha generado ajustes en las coberturas territoriales y ha sido objeto de cuestionamientos por parte de algunos sectores políticos sobre la gestión del ICBF.



