Nueva línea investigativa en caso de envenenamiento con talio en Bogotá
El caso judicial contra la empresaria bogotana Zulma Guzmán Castro, acusada del envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores de edad en Bogotá, ha tomado un nuevo giro con el descubrimiento de posibles envíos múltiples de productos contaminados.
Pista de envíos adicionales con sustancia tóxica
Mientras avanza el proceso penal contra Guzmán, las autoridades judiciales investigan ahora si el envío de frambuesas con chocolate contaminadas con talio -que resultó en la muerte de dos niñas en abril de 2025- habría sido parte de un patrón más amplio de conducta delictiva.
De acuerdo con información revelada por la Fiscalía General de la Nación, se analiza la posibilidad de que la empresaria, previo al fatal incidente, hubiera realizado el envío de chocolates también contaminados con talio a otra persona. Esta nueva línea investigativa podría ampliar significativamente el alcance del caso.
Posible intento de envenenamiento a familiar
La nueva hipótesis de la Fiscalía apunta a que Guzmán habría enviado chocolates con talio a una mujer identificada como Elvira María Restrepo, quien sería cuñada de la acusada. El paquete, según información oficial, llevaba una marca asociada a una universidad en Bogotá, institución donde Restrepo y otras personas habrían estado horas antes en una reunión de exalumnos.
Modalidad operativa similar en ambos casos
Los investigadores han identificado patrones comunes entre el envío relacionado con Elvira María Restrepo y el caso de las frambuesas envenenadas. Ambos habrían sido tramitados bajo una modalidad muy similar: a través de servicios de domicilio, con productos que aparentaban ser obsequios inocentes que no generaban sospecha en quienes los recibían.
Este detalle habría permitido a las autoridades establecer que la persona que gestionó estos envíos solicitó, al parecer, tres servicios utilizando un mismo número de celular, lo que constituye una pista crucial para la investigación.
Contexto del caso principal
El caso central se remonta a abril de 2025, cuando varios jóvenes consumieron frambuesas con chocolate que habían llegado como supuesto obsequio a una vivienda en el norte de Bogotá. Horas después, dos de las niñas que ingirieron las frambuesas presentaron síntomas de intoxicación y posteriormente fallecieron.
Las investigaciones forenses permitieron establecer que el talio -un metal pesado altamente tóxico- había sido incorporado intencionalmente en el alimento. Este hallazgo llevó a la Fiscalía a abrir una línea de investigación que permitió señalar a Zulma Guzmán Castro como presunta responsable material del crimen.
Motivaciones y desarrollo internacional del caso
Según lo establecido en la investigación, el móvil del crimen habría tenido motivaciones pasionales. Guzmán sostuvo una relación temporal con Juan De Bedout, padre de una de las dos víctimas fatales. La empresaria reconoció haberle instalado un dispositivo de rastreo GPS en el vehículo de De Bedout, movimiento que habría quedado registrado en video.
Una vez se conoció públicamente el crimen, Guzmán decidió abandonar el país, pasando por distintas naciones en un intento de evadir la justicia colombiana. El proceso tomó entonces un carácter internacional cuando la mujer fue localizada finalmente en el Reino Unido.
Un detalle crucial en su captura fue haber bebido de una botella de agua en un lugar público, lo que permitió a las autoridades británicas identificar su paradero. Actualmente, Zulma Guzmán enfrenta un trámite de extradición solicitado por el gobierno colombiano, mientras las investigaciones sobre posibles envíos adicionales con talio continúan avanzando.
La Fiscalía mantiene activa la investigación para determinar si existieron más víctimas potenciales de envíos contaminados y establecer el alcance total de las acciones atribuidas a la empresaria bogotana.
