Cinco empresarios del arroz asesinados en tres años: el caso de Gustavo Aponte revela patrón alarmante
El homicidio del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, ocurrido el 11 de febrero de 2026 en el norte de Bogotá, ha desencadenado una profunda preocupación entre las autoridades investigadoras. Este crimen, ejecutado por sicarios cuando la víctima salía de un gimnasio acompañado de su escolta, no es un hecho aislado, sino que forma parte de una inquietante tendencia que afecta al sector arrocero colombiano.
Una cifra que estremece al gremio agrícola
De acuerdo con versiones filtradas por investigadores del caso a medios nacionales, al menos cinco empresarios vinculados al cultivo de arroz han sido asesinados a tiros en Colombia desde el año 2023. Esta cifra refuerza la hipótesis de una violencia focalizada contra este importante sector económico del país, que genera empleo y sustento en diversas regiones.
El ataque contra Gustavo Aponte demostró características de un plan criminal coordinado, con seguimientos previos a sus rutinas diarias y la participación de una estructura delictiva organizada. Los investigadores analizan múltiples líneas de investigación, pero la que cobra mayor fuerza es la de posibles extorsiones sistemáticas contra productores arroceros.
Las otras víctimas del sector arrocero
La lista de empresarios arroceros asesinados en los últimos tres años incluye nombres que han conmocionado a sus comunidades:
- Campo Elías Urrutia: Productor asesinado en diciembre de 2025 en su finca en Tauramena, Casanare, quien además integraba la junta directiva de Fedearroz.
- Carlos Yorelmy Duarte Díaz: Baleado en 2024 en un restaurante cercano al búnker de la Fiscalía en Bogotá, con investigaciones por presuntos vínculos con narcotráfico.
- Mario Patiño: Asesinado junto a su hijo en Armenia durante el año 2024.
- Álvaro Londoño Restrepo y su esposa Zaida Restrepo: Productores atacados en el departamento del Meta en diciembre de 2023.
- Gustavo Aponte: La víctima más reciente, cuyo homicidio se suma a esta preocupante estadística.
Hipótesis que manejan los investigadores
Las autoridades examinan diversas posibilidades detrás de esta ola de violencia:
- Extorsiones por hectárea sembrada: Denuncias del gremio sobre exigencias de pagos ilegales según la extensión de cultivos.
- Infiltración criminal en el negocio arrocero: Posible utilización de este sector económico para actividades ilícitas, incluyendo rutas de narcotráfico.
- Disputas económicas internas: Conflictos comerciales o financieros dentro del mismo sector productivo.
- Conexiones con redes criminales organizadas: Vinculación de las víctimas o sus negocios con estructuras delictivas.
Los investigadores revisan exhaustivamente expedientes judiciales relacionados con el entorno empresarial y financiero de todas las víctimas, buscando establecer si existe un patrón común detrás de los ataques o si cada crimen responde a motivaciones distintas y específicas.
Impacto en el sector agrícola colombiano
El homicidio de Gustavo Aponte no solo ha dejado una familia devastada en busca de respuestas y justicia, sino que ha reavivado el temor en todo el sector agrícola nacional. Productores de diversas regiones expresan creciente preocupación por su seguridad personal y la presencia de estructuras criminales en zonas de cultivo tradicionalmente pacíficas.
Esta situación plantea serios desafíos para las autoridades, quienes deben fortalecer los mecanismos de protección a los empresarios del campo mientras avanzan en las investigaciones para desarticular las redes responsables de estos crímenes. El sector arrocero, vital para la seguridad alimentaria del país, observa con alarma esta tendencia que amenaza su estabilidad y desarrollo.



