La incertidumbre sobre la firma del contrato entre la Nueva EPS y el Instituto Nacional de Cancerología mantiene en vilo a miles de pacientes en Colombia. Esperanza Arias, representante de los usuarios, advirtió en entrevista con Noticias RCN que “nos empieza una angustia, una desesperación, porque no tienen en cuenta a los usuarios, los están tratando como objetos”.
Renuncias de interventores agravan la situación
La vocera señaló que la decisión del superintendente de salud de pedir la renuncia a todos los interventores de las EPS intervenidas genera más dudas sobre la continuidad de los compromisos. “Si cambian el interventor todos los compromisos se van al suelo y el que llega llega con nuevos propósitos”, afirmó. Arias denunció que mientras se toman estas decisiones administrativas, “los pacientes todos los días se están muriendo”, recordando el caso de un menor fallecido en Bucaramanga por falta de atención oportuna.
Deudas millonarias y falta de pagos
El panorama financiero es otro de los puntos críticos. La Nueva EPS adeuda al Instituto Nacional de Cancerología cerca de 146.000 millones de pesos. Aunque existen acuerdos de pago, Arias cuestionó su cumplimiento: “Han pasado cinco interventores y ninguno ha cumplido”. Además, advirtió que no se conocen estados financieros desde 2023, lo que impide garantizar la capitalización de la entidad. Según la representante, los abonos realizados “no alcanzan ni siquiera para pagar las nóminas de los funcionarios, mucho menos para prestarnos un servicio de calidad”.
La crisis refleja un problema estructural del sistema de salud, donde los pacientes de alto costo —como los diagnosticados con cáncer o trasplantes— son los más afectados. “Se está muriendo la gente, los tratamientos están interrumpidos”, concluyó Arias, mientras los usuarios esperan que se concrete el contrato y se cumplan los pagos que garanticen la atención.



