Lo que comenzó como un evento deportivo de talla nacional terminó en un megaoperativo de Coljuegos y la Fiscalía. Miembros de la fuerza pública ingresaron al salón del Hotel Barranquilla Plaza, donde se realizaba el Campeonato Colombiano de Póker, suspendiendo el torneo a pesar de haber sido promovido por el propio Distrito y cofinanciado por el Estado colombiano.
Incautación de elementos
Durante la diligencia fueron incautados más de 1.800 elementos relacionados con la actividad, entre ellos fichas de póker, juegos de naipes, relojes de tiempo, tarjetas de corte, mesas y facturas.
Reacción de la Federación Colombiana de Póker
Tras lo ocurrido, la Federación Colombiana de Póker emitió un duro comunicado calificando la intervención como desproporcionada e intimidatoria. Señalaron que “atletas, competidores, organizadores, colaboradores y ciudadanos fueron tratados como delincuentes”. La Federación insistió en que el póker es un deporte mental reconocido por el Ministerio del Deporte.
“En la actualidad cofinancia directamente este campeonato mediante el Convenio CAIP-530-2026, vigente y en plena ejecución. El Estado, a través de su propia cartera deportiva, avaló este evento. Coljuegos lo suspendió con fusiles”, detallaron en un comunicado.
Posición de Coljuegos
Por su parte, Coljuegos informó que el operativo obedeció a la presunta operación ilegal del torneo, argumentando que el evento “no contaba con el respectivo contrato de concesión y no pagaba los respectivos derechos de explotación”.
El presidente de la entidad, Marco Emilio Hincapié, insistió en que “el póker no es un deporte, es un juego de suerte y azar contemplado en la Ley 643 de 2001, específicamente en el artículo 34”. Coljuegos indicó que de acuerdo con la legislación vigente “el póker es un juego que entra en la modalidad de localizados, puesto que solo puede operar en mesas de casinos autorizados. Así pues, no es reconocido como un deporte mental, toda vez que en su desarrollo intervienen la suerte y el azar”.



