Un patrón criminal metódico que sembró terror en Bogotá
Un patrón metódico, frío y repetitivo encendió todas las alarmas en la capital colombiana durante 2022 y 2023. La historia de José Leonardo Quevedo Turizo, señalado como asesino serial con fijación por hombres de la comunidad LGBTIQ+, culminó con una condena de 39 años de prisión por el homicidio del médico panameño José Luis Santamaría Castillo, aunque permanece vinculado a otros cinco crímenes con características similares.
El inicio: un crimen que marcó el patrón
Entre el 26 y 27 de octubre de 2022 ocurrió el primer crimen que activó las alertas: el asesinato del médico panameño José Luis Santamaría Castillo en el barrio Chapinero de Bogotá. La víctima, quien había llegado a Colombia apenas 27 días antes para estudiar una especialización en neumología, fue atacada con arma cortopunzante, sufriendo heridas en tórax y cuello, una de ellas mortal.
Posteriormente, el agresor provocó un incendio dentro del apartamento intentando eliminar evidencias. El cuerpo fue hallado en la bañera, parcialmente incinerado, confirmándose además el hurto de objetos personales. Este caso resultó clave porque evidenció un patrón que se repetiría: ataque violento, robo y manipulación de la escena del crimen.
El modus operandi: seducción digital y muerte
Las autoridades establecieron que Quevedo Turizo utilizaba redes sociales y aplicaciones de mensajería para contactar a sus víctimas, mayoritariamente hombres de la comunidad LGBTIQ+. Según la Policía Nacional, "observaba y seleccionaba cuidadosamente a sus víctimas, se ganaba metódicamente su confianza y lograba establecer vínculos sentimentales aparentes".
Una vez conseguida la cercanía emocional, accedía a sus residencias donde las intimidaba y posteriormente asesinaba, en varios casos mediante asfixia o con armas blancas. Tras los crímenes, se apoderaba sistemáticamente de sus pertenencias y alteraba minuciosamente las escenas para evitar ser rastreado. Este patrón repetitivo fue determinante para que los investigadores comenzaran a perfilarlo como un posible asesino serial motivado principalmente por el lucro económico.
La expansión del terror: múltiples víctimas
La serie criminal continuó con el médico esteticista Néstor Alberto Gómez León, encontrado sin vida en marzo de 2023 en su apartamento de Chapinero, con signos de estrangulamiento y varios objetos de valor hurtados. Posteriormente, el 4 de mayo de 2023, fue asesinado David Stiven Mosquera Cobo, actor de 27 años, en el barrio Teusaquillo, mediante asfixia, robándose celular, computador portátil y parlante.
El 11 de mayo de 2023, José Ariel Jiménez, estudiante de Administración de Empresas de 21 años, fue hallado muerto en Barrios Unidos con signos de estrangulamiento. La investigación determinó que el presunto agresor permaneció cerca de dos horas en el lugar tras contactarlo por una aplicación, saliendo posteriormente con objetos que exhibiría en redes sociales.
La traza digital: errores que lo delataron
Uno de los elementos determinantes en la investigación fue el uso descuidado de los objetos robados. En el caso del médico panameño, el agresor insertó su propia tarjeta SIM en el celular de la víctima, permitiendo su rastreo. En múltiples ocasiones publicó fotografías en redes sociales usando pertenencias robadas, incluyendo celulares, chaquetas y computadores.
En el caso de José Ariel Jiménez, incluso intentó vender el celular robado desde su propia cuenta digital. Estos comportamientos permitieron a los investigadores establecer conexiones contundentes entre los diferentes crímenes, convirtiendo la evidencia digital en una de las piezas más sólidas para vincularlo con múltiples homicidios.
Movimiento interdepartamental del crimen
La investigación también estableció que el presunto agresor se movilizó en el vehículo robado a Néstor Alberto Gómez León hasta Medellín, Antioquia. Allí, el 11 de abril de 2023, fue asesinado Jason Molina Triana, estudiante de Química de 23 años, en el barrio Manrique Oriental. Cámaras de seguridad captaron el vehículo de la víctima siendo conducido por Quevedo Turizo, vinculándolo con este crimen que amplió el alcance geográfico de la investigación.
Captura y perfil criminal
El 16 de mayo de 2023, tras orden judicial emitida el día anterior, José Leonardo Quevedo Turizo fue capturado en Chapinero. En su poder se encontraron objetos pertenecientes a varias víctimas: celulares, chaquetas, llaves y documentos vehiculares. Las autoridades señalaron que frecuentaba bares para identificar posibles víctimas, consolidándose la hipótesis de un asesino serial con patrón claro de selección, acercamiento y ejecución.
Expertos en perfilación criminal señalaron que el móvil principal era el lucro económico. Según el perfilador criminal Daniel Bolaños, "él tiene que matar sistemáticamente a sus víctimas para no dejar rastro alguno". El psicólogo forense Carlos Vidal indicó que "construía meticulosamente una fachada social", presentándose como estudiante y persona confiable, identificándose además rasgos de planificación minuciosa y frialdad emocional extrema.
Condena histórica y procesos pendientes
El 7 de abril de 2025, una juez penal de conocimiento condenó a José Leonardo Quevedo Turizo a 39 años y más de 3 meses de prisión por el asesinato del médico panameño José Luis Santamaría Castillo. La sentencia incluyó los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y alteración de evidencia, declarándolo además responsable de hurto en el caso de José Ariel Jiménez.
Actualmente permanece en establecimiento carcelario, aunque otros crímenes como los de David Mosquera, Néstor Gómez y el caso de Medellín continúan en investigación o etapa de juicio. Las familias de todas las víctimas siguen esperando que todos los hechos sean completamente esclarecidos y se haga justicia integral por este patrón criminal que aterrorizó a la comunidad LGBTIQ+ en Bogotá y extendió su alcance a otras regiones del país.



