Confesión judicial revela a autores intelectuales del asesinato de Miguel Uribe Turbay
Confesión judicial revela autores intelectuales de crimen de Miguel Uribe

Confesión judicial desvela la autoría intelectual del magnicidio de Miguel Uribe Turbay

El caso del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay ha experimentado un giro trascendental tras una reveladora confesión judicial que identifica con precisión a los responsables intelectuales del crimen que conmocionó a Colombia. Según el testimonio de Simeone Pérez Marroquín, conocido como alias 'el Viejo', la orden de ejecutar al político provino directamente de la estructura armada ilegal Segunda Marquetalia.

La cadena de mando criminal

La declaración judicial, divulgada inicialmente por la revista Semana, establece una cadena de mando claramente definida dentro de la organización criminal. En la cúspide se encontraba José Aldinever Sierra Sabogal, alias 'Zarco Aldinever', identificado como el autor intelectual que impartió la orden directa de asesinato. Este individuo era considerado uno de los principales comandantes y hombre de confianza de Iván Márquez dentro de la Segunda Marquetalia.

Un detalle revelador que emergió durante la investigación fue el alias interno utilizado para referirse a él: "el man de la moneda". Este código, empleado en comunicaciones clandestinas, evidenciaba el alto nivel de organización y secretismo dentro de la estructura criminal. Lamentablemente para la justicia colombiana, 'Zarco Aldinever' fue asesinado meses después del atentado durante enfrentamientos armados en zona fronteriza, lo que imposibilitó su procesamiento judicial por este crimen.

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El coordinador operativo clave

El segundo nombre fundamental en esta trama criminal es Kendry Téllez Álvarez, alias 'Yako', quien actuó como enlace directo entre la cúpula de la Segunda Marquetalia y los ejecutores materiales del atentado en Bogotá. Según el testimonio de 'el Viejo', fue 'Yako' quien contactó a los implicados, les informó que la operación provenía de la organización y coordinó meticulosamente cada paso necesario para ejecutar el crimen.

"Quien me informó que la Segunda Marquetalia había ordenado esta operación fue alias Yako", declaró el testigo, dejando claro que este individuo era el encargado de transmitir las órdenes desde los mandos superiores. Su papel fue decisivo: organizó reuniones clandestinas, definió movimientos estratégicos, activó la "hora cero" y supervisó personalmente el desarrollo de toda la operación criminal.

Metódica planificación del magnicidio

El plan para asesinar a Miguel Uribe Turbay no fue improvisado sino producto de una cuidadosa planificación. Según la confesión judicial, comenzó con labores de inteligencia en Bogotá, donde alias 'Yako' citó al testigo en distintos puntos de la ciudad y le indicó asistir a eventos públicos donde estaría presente el político.

En uno de esos encuentros, el implicado llegó a un parque y un salón comunal, donde identificó por primera vez a Miguel Uribe. Allí, en medio de asistentes y sin levantar sospechas, se acercó lo suficiente para tomarle una fotografía que posteriormente sería compartida con otros miembros de la red criminal encargada de ejecutar el atentado.

Intentos fallidos y ejecución final

El asesinato no se ejecutó en el primer intento. Según el relato judicial, hubo al menos un plan previo en el barrio Villa Amalia de Bogotá, donde ya se había dispuesto un arma entregada días antes. Sin embargo, este intento fracasó porque Miguel Uribe no asistió al evento programado, lo que obligó a cancelar la logística y replantear completamente la operación.

El día definitivo llegó con una nueva orden de alias 'Yako': trasladarse al parque El Golfito en Modelia. Desde ese momento, la operación se activó con comunicaciones por videollamada donde se ajustaron detalles finales, incluyendo modificaciones al arma para que disparara en ráfaga. El testigo dio la orden final: "hágale", y poco después recibió la confirmación: "ya fue", aunque inicialmente el atentado no logró su objetivo mortal inmediato.

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Trasfondo económico y estructura criminal

La confesión también revela el trasfondo económico del crimen. Según el acuerdo criminal, se pagarían 1.000 millones de pesos por el asesinato de Miguel Uribe, con la condición clara de que el pago solo se haría efectivo si el político moría. Además, se contemplaban recursos adicionales —hasta 600 millones de pesos— para sobornar a la justicia o, en caso contrario, eliminar a quienes pudieran revelar información comprometedora.

Las revelaciones muestran una organización jerárquica claramente definida:

  • Autor intelectual: alias 'Zarco Aldinever'
  • Coordinador operativo: alias 'Yako'
  • Planificador: alias 'el Viejo'
  • Coordinador: alias 'Chipi'
  • Cómplice: alias 'Gabriela'
  • Autor material: un menor de edad reclutado por alias 'Chipi'

Este modelo operativo confirma cómo la Segunda Marquetalia logra infiltrarse en ciudades como Bogotá, utilizando intermediarios y estructuras criminales locales para ejecutar acciones de alto impacto político.

Situación actual de los responsables

Uno de los aspectos más relevantes del caso es la situación actual de los principales señalados. Mientras alias 'Zarco Aldinever' murió tras el atentado, imposibilitando su juzgamiento, información reciente indica que alias 'Yako' habría salido de Colombia y estaría refugiado en Venezuela, lo que dificulta enormemente su captura y extradición.

Estas revelaciones judiciales no solo confirman la participación directa de la Segunda Marquetalia en este magnicidio, sino que detallan minuciosamente cómo se planeó y ejecutó el atentado que estremeció al país y reavivó los temores por la violencia política en Colombia.