Confesión judicial vincula directamente a Segunda Marquetalia con magnicidio de Miguel Uribe Turbay
El caso del asesinato del político Miguel Uribe Turbay adquiere nuevas y alarmantes dimensiones tras la revelación de un testimonio clave ante la Fiscalía General de la Nación. Simeón Pérez Marroquín, alias 'El Viejo', condenado a 22 años de prisión por su participación en el crimen, ha entregado una declaración detallada que establece responsabilidades directas en la estructura criminal que ordenó el atentado.
La organización detrás del magnicidio
En su confesión rendida el pasado 9 de febrero, 'El Viejo' señaló de manera explícita a la disidencia de las Farc conocida como Segunda Marquetalia como autora intelectual del ataque que acabó con la vida del candidato presidencial del Centro Democrático. "El grupo que ordenó el atentado en contra del senador Miguel Uribe fue la Segunda Marquetalia", afirmó el condenado en su declaración judicial.
Según el testimonio, la orden directa fue impartida por alias 'Zarco Aldinever', identificado como uno de los hombres de confianza de esa estructura armada que lidera alias 'Iván Márquez'. La operación criminal contemplaba una suma de 1.000 millones de pesos para ejecutar el asesinato, más otros 600 millones de pesos destinados a sobornos o para eliminar a posibles testigos que pudieran comprometer la operación.
Reclutamiento y coordinación criminal
El vínculo para el reclutamiento se estableció a través de Kendry Téllez Álvarez, alias 'Yako', un exintegrante de las extintas Farc que posteriormente se unió a la Segunda Marquetalia. Ambos se conocían desde años atrás, cuando coincidieron en la cárcel La Picota, relación que fue determinante para involucrar a 'El Viejo' en la operación contra Uribe Turbay.
"Siempre se sostuvo la inteligencia, la información y la logística para ejecutar esa orden", declaró el condenado, añadiendo que "esa orden se tenía que ejecutar sí o sí", evidenciando la determinación criminal de la organización.
Encuentro en la frontera y detalles operativos
La declaración judicial revela aspectos cruciales de los preparativos del magnicidio. 'El Viejo' viajó a la frontera con Venezuela, donde sostuvo un encuentro clandestino con quien luego se identificó como 'Zarco Aldinever'. El relato describe un operativo de seguridad extremo: "Me recogió en una moto, me puso un pasamontañas, llegamos a una casa donde había otros hombres armados".
Al describir al presunto cabecilla, 'El Viejo' señaló: "Era como delgado, un poquito más bajito que yo, como de 1,75 a 1,78 de estatura, nariz finita, ojos claros, como azules o verdes; eran bien claritos. Tiene unos 40 años de edad".
Fases de la operación criminal
La ejecución del magnicidio incluyó varias etapas meticulosamente planificadas:
- Seguimiento y reconocimiento: Inicialmente, 'El Viejo' no sabía que el objetivo era un político, hasta que identificó a Miguel Uribe durante un evento público. "Vi que era el candidato Miguel Uribe, le tomé una foto cerquita porque todo el mundo le estaba tomando fotos", explicó.
- Intento fallido: Antes del ataque definitivo en Modelia, hubo un plan en el barrio Villa Amalia, en Engativá, que fue cancelado porque el político no asistió al evento programado.
- Ejecución final: El atentado se consumó en el parque El Golfito, donde se coordinó la entrega del arma y la logística del ataque. "La china Katherine tenía que entregarle el arma, era la misma operación que se iba a realizar en Villa Amalia", detalló el declarante.
Consecuencias y encubrimiento
Tras el atentado, alias 'Chipi' confirmó a 'El Viejo': "Listo, ya fue". Sin embargo, el plan no se consideró completamente cumplido inicialmente porque la víctima no falleció de inmediato, lo que retrasó el pago acordado.
El testimonio también revela intentos de encubrimiento posteriores al crimen. Se ordenó sacar del país a una de las involucradas, conocida como Katherine, con instrucciones implícitas de asesinarla para evitar que hablara. "Usted sabe qué es mochar cola, prácticamente, mate a Katherine", le habría dicho 'Yako', orden que 'El Viejo' asegura no haber cumplido.
Finalmente, tras la muerte de Miguel Uribe Turbay el 11 de agosto, se confirmó el desenlace de la operación. "Cuando digo 'ojo por ojo', corresponde a la confirmación de que el senador se murió ya", explicó el condenado.
Obstrucción a la justicia
La confesión judicial advierte que la Segunda Marquetalia habría previsto recursos específicos para obstruir la investigación, incluyendo sobornos o incluso asesinatos selectivos para evitar que se identificaran los autores intelectuales del crimen. Esta revelación pone en evidencia la sofisticación operativa y la capacidad de infiltración de esta organización armada ilegal en procesos judiciales.
Este testimonio representa un giro significativo en la investigación del magnicidio que conmocionó al país, estableciendo vínculos directos entre estructuras criminales organizadas y violencia política de alto impacto.



