Nueve días de incertidumbre: el caso de David Acosta en Bogotá
La desaparición de David Felipe Acosta Botina, un joven de 27 años, cumple ya nueve días sin que las autoridades hayan podido dar con su paradero. El caso, que mantiene en vilo a su familia y a la comunidad, se ha complicado con un hallazgo perturbador: su teléfono celular fue activado después de su desaparición, pero utilizando una tarjeta SIM registrada a nombre de una mujer, según informó Publimetro.
Los últimos movimientos del joven desaparecido
David Felipe fue visto por última vez en la madrugada del domingo 1 de marzo, cuando salió de un casino ubicado en la zona T de Bogotá. Las cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que abandonó el establecimiento a la 1:05 a. m., caminando con aparente normalidad hacia la calle 82. Desde ese punto, su rastro se pierde por completo, sin que existan más imágenes o pistas claras sobre su destino.
La alerta por el celular y las llamadas extorsivas
Durante la investigación, surgió un dato que ha alarmado a las autoridades y a la familia: el dispositivo móvil del joven fue encendido en algún momento posterior a su desaparición, pero funcionaba con una tarjeta SIM diferente, lo que sugiere la intervención de terceros. Además, en los últimos días, la familia ha recibido llamadas extorsivas de personas que afirman tener a David Felipe y exigen grandes sumas de dinero por su liberación.
Sin embargo, las autoridades aún no han confirmado que se trate de un secuestro. Existe la preocupación de que individuos inescrupulosos estén intentando aprovecharse de la angustia familiar para obtener beneficios económicos de manera fraudulenta.
La investigación en curso
El caso está siendo investigado por la Fiscalía General de la Nación, que adelanta indagaciones para esclarecer los hechos y determinar quién podría estar utilizando el celular de David Felipe. La entidad ha instado a la ciudadanía a colaborar con cualquier información que pueda ser relevante.
La familia ha habilitado dos números de contacto para recibir datos sobre el paradero del joven: 310 323 5341 y 322 359 1292. Cualquier detalle, por pequeño que parezca, podría ser clave para resolver este misterio y dar tranquilidad a sus seres queridos.
La desaparición de David Acosta no solo refleja los riesgos de inseguridad en Bogotá, sino también la crudeza de los delitos que aprovechan el dolor ajeno. La comunidad espera respuestas pronto, mientras las autoridades redoblan esfuerzos en esta búsqueda urgente.
