Ecuador superó los 1.700 detenidos durante la primera semana del nuevo toque de queda nocturno decretado por el Gobierno de Daniel Noboa como parte de su estrategia para combatir el crimen organizado y las economías ilegales. La Policía Nacional del Ecuador informó que entre el 3 y el 10 de mayo fueron capturadas 1.735 personas en operativos desarrollados en nueve provincias y cuatro municipios considerados prioritarios por las autoridades.
Detalles de las capturas
Del total de detenidos, 1.092 personas fueron capturadas por incumplir las restricciones de movilidad impuestas durante las noches, mientras otras 643 fueron arrestadas por delitos relacionados con tráfico de drogas, porte ilegal de armas, extorsión y otras actividades criminales. Según la Policía ecuatoriana, al menos 412 de esas personas tendrían vínculos directos con estructuras delictivas organizadas que operan en distintas regiones del país.
El Gobierno ecuatoriano sostiene que las medidas buscan debilitar la capacidad operativa y logística de las bandas criminales, especialmente en zonas estratégicas para el narcotráfico y el tráfico ilegal de armas, mientras que las autoridades consideran que el control nocturno de movilidad se ha convertido en una herramienta clave para limitar desplazamientos de grupos armados y reducir la circulación de recursos vinculados a economías ilegales.
Decomisos durante los operativos
La ofensiva de seguridad desplegada durante la primera semana del toque de queda también dejó importantes decomisos de armas, sustancias ilícitas y combustible presuntamente ligado a organizaciones criminales. De acuerdo con la Policía, las operaciones permitieron sacar de circulación 213 armas de fuego e incautar cerca de 1,7 toneladas de sustancias sujetas a fiscalización.
Las autoridades señalaron además que el decomiso de combustible representa un golpe directo a las economías ilegales que abastecen y sostienen a estas estructuras. En varias regiones de Ecuador, el combustible se ha convertido en un elemento estratégico para las operaciones del narcotráfico, el transporte clandestino y otras actividades asociadas con organizaciones criminales.
Los operativos también permitieron recuperar 67 vehículos y 89 motocicletas reportadas como robadas. Paralelamente, los equipos policiales y militares retuvieron 288 vehículos y 353 motocicletas como parte de las acciones de prevención y control desplegadas en las zonas bajo restricción nocturna. Según el Gobierno, estas medidas buscan disminuir la capacidad de movilidad de las bandas criminales en territorios priorizados.
Acciones letales y bajas
La escalada operativa incluyó además acciones letales, tras las cuales, la Policía confirmó que durante los procedimientos fue abatido un presunto delincuente, mientras que el Ejército ecuatoriano informó que tres supuestos criminales murieron el sábado en medio de operaciones militares desarrolladas dentro del actual esquema de seguridad reforzada impulsado por el Ejecutivo.
Vigencia y alcance del toque de queda
El nuevo toque de queda permanecerá vigente hasta el próximo 18 de mayo y se aplica entre las 11 de la noche y las 5 de la mañana en varias provincias estratégicas para las rutas del narcotráfico y el crimen organizado. Entre las regiones bajo restricción aparecen Guayas, El Oro, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Santa Elena, Pichincha, Sucumbíos y Esmeraldas.
Las medidas también abarcan municipios específicos como La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal. Algunas de estas zonas están ubicadas cerca de corredores fronterizos con Colombia o tienen conexión con rutas marítimas y territorios utilizados históricamente por redes dedicadas al tráfico internacional de drogas.
Estrategia de conflicto armado interno
La estrategia forma parte del esquema de “conflicto armado interno” decretado por el presidente Daniel Noboa desde 2024 para enfrentar a las organizaciones criminales, a las que el Gobierno pasó a catalogar oficialmente como grupos terroristas. Esa declaratoria permitió ampliar la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad y fortalecer las medidas excepcionales de control territorial.
El actual es el segundo periodo de toque de queda aplicado por el Gobierno ecuatoriano durante 2026. El primero se desarrolló en marzo en varias provincias consideradas críticas por los niveles de violencia y criminalidad. La continuidad de estas restricciones evidencia cómo el estado de excepción y la militarización de la seguridad se han convertido en pilares centrales de la política de orden público impulsada por Noboa.
Pese al endurecimiento de las medidas de seguridad, Ecuador continúa enfrentando niveles históricos de violencia criminal. Según cifras del Ministerio del Interior citadas en el reporte, el país cerró 2025 con alrededor de 9.300 homicidios, la cifra más alta registrada hasta ahora en territorio ecuatoriano.



