El recrudecimiento de las acciones armadas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el nororiente de Colombia mantiene en alerta a las autoridades y a los transportadores. En las últimas horas, un bus de la empresa Concorde fue incinerado en la vía que comunica a Málaga, en la provincia de García Rovira, con Pamplona, Norte de Santander, en un nuevo hecho violento atribuido a esa guerrilla.
Tres vehículos atacados en el último mes
El ataque se suma a otros dos casos registrados durante el último mes en corredores viales estratégicos que conectan a los departamentos de Arauca, Santander y Norte de Santander, donde vehículos de carga y de servicio público han sido blanco de acciones armadas e intimidaciones por parte del grupo insurgente. De acuerdo con información de las autoridades, hombres armados interceptaron el automotor y obligaron a los ocupantes a descender antes de prenderle fuego. Aunque no se reportaron personas heridas, el hecho generó temor entre viajeros y conductores que transitan por esta carretera, considerada clave para la comunicación entre el oriente del país y la región del Catatumbo.
Refuerzo de seguridad y recompensa
Ante el aumento de estos ataques, las autoridades de Santander reforzaron las alertas de seguridad y advirtieron sobre la posibilidad de nuevos hechos violentos, especialmente en zonas de influencia del ELN en Barrancabermeja, la provincia de García Rovira y el municipio de Coromoro. Asimismo, se confirmó una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a cabecillas de esa organización guerrillera que delinquen en el departamento. El secretario del Interior de Santander, Oscar Hernández Durán, aseguró que "se mantiene un monitoreo permanente para anticiparse a cualquier amenaza contra la seguridad ciudadana y evitar la expansión de grupos armados en el territorio".
Preocupación en transportadores y comunidades
La situación ha generado preocupación entre las empresas transportadoras y las comunidades de la región, que reclaman mayores garantías de seguridad en las vías nacionales. Transportadores advirtieron que los constantes ataques no solo ponen en riesgo la vida de conductores y pasajeros, sino que también afectan la movilidad, el comercio y el abastecimiento entre Santander y Norte de Santander. Las autoridades mantienen operativos militares y policiales en los corredores viales considerados de mayor riesgo, mientras organismos de inteligencia buscan establecer qué estructura del ELN estaría detrás de la quema de vehículos y las amenazas a empresas de transporte público.



