La búsqueda de un empleo virtual se transformó en una pesadilla para una joven colombiana, quien cayó en una red de explotación sexual tras aceptar una falsa oferta laboral en internet. Así lo revela el informe Disrupting Harm Colombia, elaborado por Unicef e Interpol, que detalla cómo la tecnología es utilizada por redes criminales para la trata y explotación sexual en el país.
El modus operandi de las redes
Según el informe, las víctimas son contactadas a través de plataformas digitales con promesas de empleo bien remunerado. Luego, son citadas a entrevistas presenciales en ciudades como Bogotá, una de las cuatro urbes con mayor incidencia de estos casos. La joven entrevistada relató cómo los engaños comenzaron con ofertas laborales atractivas difundidas en redes sociales y portales de empleo, para luego escalar a encuentros físicos donde se materializaba la explotación.
Bogotá, epicentro de la problemática
El estudio señala que Bogotá, junto con Medellín, Cali y Barranquilla, concentra la mayor cantidad de denuncias por explotación sexual vinculada a tecnologías. Las autoridades advierten que los delincuentes aprovechan la vulnerabilidad de quienes buscan trabajo en línea, especialmente jóvenes y mujeres.
El informe de Unicef e Interpol hace un llamado a fortalecer la prevención y la respuesta judicial frente a este flagelo, que se ha visto exacerbado por el aumento del uso de internet durante la pandemia. Las recomendaciones incluyen mayor regulación de plataformas digitales y campañas de concientización para evitar que más personas caigan en estas redes.



