Red familiar del microtráfico desmantelada en Itagüí con ganancias millonarias
Las autoridades de Itagüí, Antioquia, han logrado desarticular una peligrosa estructura criminal familiar que había convertido el microtráfico en su negocio hereditario, generando ingresos superiores a los 10 millones de pesos diarios en el barrio Calatrava de la Comuna 5.
La saga criminal familiar llega a su fin
El operativo culminó con la captura de alias 'Marta', una reconocida expendedora de estupefacientes en la zona, marcando el capítulo final de una red delictiva que ya había llevado a prisión a otros dos miembros de su familia inmediata.
Según informaron las autoridades, la desarticulación de esta organización familiar siguió un proceso escalonado:
- Alias 'Toro' (Emilio): Yerno de Marta, capturado en 2024 como presunto dinamizador de un grupo criminal en la Comuna 5.
- Alias 'La Mona' (Cristina): Hija de Marta y esposa de 'Toro', detenida en diciembre del año pasado y actualmente condenada.
- Alias 'Marta' y alias 'Guau': Los últimos en caer durante allanamientos recientes donde se incautaron más de 700 dosis de estupefacientes y material contable de la estructura.
Impacto devastador en la comunidad
El alcance del operativo policial fue más allá de las capturas. Durante patrullajes adicionales en la zona, las autoridades descubrieron otras 5.000 dosis de droga listas para ser comercializadas, evidenciando la magnitud de esta operación criminal.
El alcalde de Itagüí, Diego Torres, reveló que esta red familiar no solo se dedicaba a la venta de estupefacientes, sino que era el motor principal de delitos conexos que aterrorizaban a la comunidad, incluyendo homicidios, torturas y desplazamientos forzados en el sector.
"En este territorio salvaguardamos los derechos de la familia, pero aquellos que se dedican al delito son judicializados", enfatizó Rafael Otálvaro, Secretario de Seguridad de Itagüí, destacando el compromiso institucional contra el crimen organizado.
Mensaje contundente contra la delincuencia
Con este golpe significativo a las finanzas del crimen organizado, la administración municipal envía un mensaje claro a todas las estructuras delictivas: en Itagüí, delinquir no paga, y las rentas criminales que alimentan la violencia en los barrios están bajo vigilancia constante de las autoridades.
La investigación demostró cómo esta familia había institucionalizado el microtráfico como su actividad económica principal, traspasando conocimientos y contactos de generación en generación, hasta que la justicia interrumpió su lucrativo pero ilegal negocio familiar.
