El fleteo azota las ciudades colombianas con un aumento del 192% en una década
Fleteo aumenta 192% en Colombia: Fiscalía revela patrones criminales

El fleteo azota las ciudades colombianas con un aumento del 192% en una década

Una de las problemáticas delincuenciales más preocupantes que enfrenta Colombia actualmente es el fleteo, una práctica ilegal donde ladrones armados abordan a sus víctimas para despojarlas principalmente de dinero en efectivo. Según información exclusiva de la Fiscalía General de la Nación a la que tuvo acceso este medio, los casos de fleteo han experimentado un alarmante incremento del 192% durante los últimos diez años.

Las cifras que preocupan a las autoridades

Mientras en 2009 se reportó oficialmente un solo caso de fleteo en todo el país, para 2015 la cifra había escalado a 15 denuncias. El panorama se volvió considerablemente más grave el año anterior, cuando se registraron 830 reportes de este delito, marcando un aumento superior al 100% en la última década.

Las fuentes de la Fiscalía indican que durante este período, los grupos ilegales han evolucionado desde pequeñas redes delictivas hasta convertirse en organizaciones criminales articuladas que operan a nivel nacional con sofisticadas metodologías.

Un caso emblemático: el asesinato del fiscal Karin Sefair Calderón

Uno de los casos más representativos de cómo actúan estas organizaciones criminales fue el asesinato del fiscal Karin Sefair Calderón, coordinador seccional de la Fiscalía en Fusagasugá. El funcionario fue asesinado el pasado 10 de junio en el parqueadero de un centro comercial del municipio de Cundinamarca.

Los criminales lo persiguieron desde el banco donde había retirado dinero en compañía de un amigo. Utilizando diferentes medios de transporte -a pie, en carro y en moto- varios delincuentes se turnaron para seguir el vehículo del fiscal hasta finalmente quitarle la vida con una pistola durante un forcejeo, cuando la víctima se resistió al robo.

La fiscal general, Luz Adriana Camargo, ha destacado en múltiples ocasiones que el fleteo constituye uno de los problemas que más afecta a la ciudadanía colombiana. Para enfrentar esta amenaza, la Fiscalía ha organizado equipos investigativos especializados, como el designado para el caso del fiscal Sefair, que ya ha logrado capturas en distintas zonas del país.

Las ciudades más afectadas por el fleteo

Hasta enero del presente año, según el histórico de procesos abiertos por fleteo, las ciudades más golpeadas por este flagelo son:

  • Bogotá con 256 casos
  • Barranquilla con 185 casos
  • Cali con 168 casos
  • Medellín con 99 casos
  • Cúcuta con 78 casos

Completan la lista Soledad, Santa Marta, Cartagena, Popayán y Barrancabermeja. Las fuentes de la Fiscalía resaltan que, al analizar los números por departamento, la situación en el Atlántico es particularmente preocupante, con 273 casos que superan incluso los registrados en Bogotá.

El modus operandi evolucionado del fleteo

El informe de la Fiscalía, elaborado por la delegada para la Seguridad Territorial, Deicy Jaramillo, revela que los criminales han transformado sus prácticas, enfocándose especialmente en los bancos como principal escenario para identificar a sus víctimas.

Una de las estrategias más llamativas identificadas por las autoridades involucra a los llamados 'marcadores' -personas dedicadas a identificar víctimas potenciales y reportarlas a sus cómplices-. Estos individuos han desarrollado la capacidad de estimar cuánto dinero entrega un banco a una persona específica, basándose únicamente en el sonido de las máquinas contadoras de billetes.

"El marcador que se ubica en la fila o cerca del mostrador ya sabe que si la máquina suena durante cierto tiempo, puede haber una cantidad considerable de dinero y se está ante una posible víctima", explicó una fuente del ente acusador.

Los lugares predilectos y la metodología de ataque

Los delincuentes prefieren bancos con poca presencia de vigilantes y escasa cobertura policial cercana, así como cajeros automáticos y sedes bancarias ubicadas en centros comerciales. Una vez identificada la víctima, otros miembros de la red se activan para seguirla mediante diversas técnicas y finalmente despojarla de sus pertenencias.

"Esperan momentos en los que la víctima está sin protección, como cuando entra a su vivienda, se detiene en un punto solitario, sube o baja de un carro, o se queda aislado inmediatamente después del retiro", detalla el reporte de la Fiscalía.

Posteriormente, los delincuentes descienden de sus vehículos y mediante actos violentos intimidan a la víctima, tal como ocurrió con el fiscal de Fusagasugá. Entre los patrones más comunes identificados está que los criminales exigen principalmente el dinero retirado del banco y, en ocasiones, objetos de valor como cadenas, relojes y celulares.

"La violencia es instrumental: buscan un rápido apoderamiento del efectivo sin prolongar el contacto", precisó una fuente consultada.

Resultados investigativos y clasificación legal

De las capturas realizadas, las autoridades han identificado que los delincuentes suelen utilizar cascos, gorras y sudaderas que cambian frecuentemente para pasar desapercibidos y dificultar su identificación.

En los estrados judiciales, parte de la estrategia adoptada por la Fiscalía para analizar el fenómeno del fleteo de manera integral ha consistido en identificar que las víctimas denuncian estos hechos bajo diferentes figuras del Código Penal. Según la entidad, el delito que más frecuentemente utiliza la ciudadanía para reportar un fleteo es el hurto calificado de menor cuantía agravado por la destreza, con más de 500 casos registrados.

Le siguen en frecuencia el hurto sin ningún agravante, el hurto calificado agravado por establecimiento público, y el hurto calificado agravado por la confianza. Además, se mantiene activo un proceso por hurto atenuado con el fin de usar algún objeto y restituirlo en un tiempo determinado.

La complejidad y expansión de este fenómeno delictivo requiere de estrategias coordinadas entre todas las instituciones del Estado y la participación activa de la ciudadanía en la prevención y denuncia de estos hechos que afectan la seguridad y tranquilidad de los colombianos.