Lo que comenzó como una búsqueda desesperada de una madre y su hijo en el municipio de Florida, Valle del Cauca, terminó en una tragedia que ha conmocionado a toda la comunidad. Tras varias semanas de incertidumbre, el hallazgo de tres cuerpos en dos departamentos distintos ha revelado un caso de violencia intrafamiliar que las autoridades califican como uno de los más impactantes del año en la región.
Alarma en la comunidad
La alerta se encendió en el corregimiento San Antonio de los Caballeros, en jurisdicción de Florida. Vecinos del sector, extrañados por la ausencia de Mireyda Ordóñez Ortiz, de 35 años, y su hijo Camilo Alejandro Meneses Ordóñez, de 11, desde el pasado 19 de abril, alertaron a las autoridades por un olor nauseabundo que emanaba del patio de la vivienda. Al ingresar al domicilio, los uniformados se encontraron con una escena desgarradora. Inicialmente, el equipo del CTI de la Fiscalía no encontró nada, pero el olor persistía desde la parte trasera. Al excavar en el lugar, hallaron los cuerpos en avanzado estado de descomposición.
Investigación en curso
Según los primeros reportes de Medicina Legal y la inspección técnica del CTI, las víctimas habrían fallecido varios días atrás. La vivienda, que hasta hace poco era un hogar familiar, se ha convertido en el epicentro de una investigación por presunto feminicidio y homicidio. La noticia se esparció rápidamente por el municipio, donde Mireyda era conocida como una mujer dedicada a su hijo. La comunidad exige celeridad para determinar las causas exactas de la muerte, ya que, debido al estado de los cuerpos, las heridas no eran visibles a simple vista durante el levantamiento.
Hallazgo del sospechoso
Mientras en Florida se confirmaba la identidad de la madre y el menor, un elemento fundamental para esclarecer el caso surgía a pocos kilómetros de distancia, al otro lado del límite departamental. En una zona rural de Santander de Quilichao, al norte del Cauca, varias personas informaron sobre el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre en un lugar apartado. Tras las labores de identificación, se confirmó que el cadáver correspondía a Marco Antonio Ramírez Alzate, de 26 años, quien era el compañero sentimental de Mireyda Ordóñez y padrastro del menor. El cuerpo de Ramírez fue encontrado antes de que se descubrieran los restos en Florida, lo que inicialmente aumentó la incertidumbre, hasta que la policía vinculó ambos hechos.
Hipótesis principal
Aunque las autoridades aún no han confirmado de manera oficial si el hombre se suicidó o si hubo participación de terceros, la principal hipótesis de investigación señala que él habría sido el responsable de la tragedia familiar. Según el reporte preliminar, el cuerpo presentaba una lesión en la zona orbital derecha. En el sitio también se halló una escopeta sin número de serie, la cual fue puesta a disposición de la autoridad competente.
Indignación y duelo
La desaparición de Mireyda y su hijo había sido reportada por familiares, quienes mantenían la esperanza de encontrarlos con vida. La confirmación de su muerte ha desatado una ola de indignación en redes sociales y en las calles de Florida. Por ahora, los cuerpos de la mujer y su pequeño hijo permanecen bajo custodia de Medicina Legal para los trámites correspondientes antes de ser entregados a sus familiares para las honras fúnebres.



