ICE suspende a dos agentes por falsas declaraciones en caso de venezolano baleado
Dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han sido suspendidos de sus funciones mientras se lleva a cabo una investigación exhaustiva sobre declaraciones aparentemente falsas realizadas respecto a un incidente violento ocurrido en Mineápolis el pasado mes de enero.
Detalles del incidente en Mineápolis
El director interino de ICE, Todd Lyons, confirmó mediante un comunicado oficial que ambos agentes han sido puestos en licencia administrativa con carácter preventivo. La medida responde a las graves inconsistencias detectadas durante la investigación del suceso del 14 de enero, cuando agentes federales realizaban un operativo migratorio en la ciudad de Mineápolis.
Según el relato inicial proporcionado por el Departamento de Seguridad Interna (DHS), los agentes acusaron a los ciudadanos venezolanos Julio César Sosa-Celis, de 24 años, y Alfredo Alejandro Ajorna, de 26 años, de agredir violentamente a un agente durante una detención caótica. Uno de los agentes suspendidos disparó contra Sosa-Celis, alegando que este lo atacaba con una pala o un palo de escoba, causándole heridas que requirieron atención hospitalaria inmediata.
Cambio radical en la versión oficial
Las autoridades federales habían calificado inicialmente el incidente como un "intento de asesinato de un agente federal", describiendo una emboscada donde el agente habría sido golpeado antes de realizar un disparo defensivo que impactó en la pierna de Sosa-Celis. Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) retiró todos los cargos federales contra los dos venezolanos este jueves, argumentando la aparición de nueva evidencia.
Lyons explicó que la revisión de material videográfico y otras pruebas ha revelado que los dos agentes "parecen haber hecho declaraciones falsas" en su testimonio jurado sobre los hechos ocurridos, lo que constituye un delito penal según la legislación estadounidense.
Contexto de presión institucional
Este caso se produce en un momento de intenso escrutinio público sobre ICE y el DHS debido a la violencia registrada durante los operativos migratorios en Mineápolis, que anteriormente resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses: Renée Good y Alex Pretti. La controversia ha llevado a que la minoría demócrata exija mayores regulaciones para estos operativos y responsabilidad para los agentes que abusen de su poder.
Esta semana, el zar fronterizo Tom Homan anunció el final de las redadas migratorias en Mineápolis y la retirada de los agentes desplegados en la ciudad. Paralelamente, el DHS y sus agencias dependientes, incluido ICE, enfrentan una crisis de financiamiento mientras se debaten las condiciones para su continuidad operativa.
Repercusiones políticas y cuestionamientos
Críticos del manejo de la situación han pedido la renuncia de la secretaria Kristi Noem, quien utilizó el incidente inicial para destacar los peligros que enfrentan los agentes durante los operativos migratorios. Noem fue cuestionada directamente este viernes por periodistas durante una conferencia en Phoenix, Arizona, sobre si mantendría su posición al frente del departamento, a lo que respondió evasivamente: "Si aún estoy a cargo del DHS".
La investigación continúa su curso mientras se determinan las responsabilidades penales y administrativas de los agentes involucrados, en un caso que ha expuesto las tensiones y controversias alrededor de las prácticas de control migratorio en Estados Unidos.



