Cuatro imputados por brutal asesinato de profesor universitario en Bogotá
Imputan a cuatro por asesinato de profesor universitario en Bogotá

Cuatro imputados por brutal asesinato de profesor universitario en Bogotá

Las autoridades judiciales avanzan significativamente en la investigación del crimen que conmocionó a la capital colombiana: el asesinato de Neill Felipe Cubides Ariza, docente de la Universidad Externado de Colombia y funcionario de la Procuraduría General de la Nación. El hecho ocurrió en la noche del 15 de enero de 2026, y ahora cuatro personas enfrentan cargos por su presunta participación en este brutal homicidio.

Los capturados y sus alias

Los presuntos responsables identificados por la Fiscalía son:

  • Arnold Esteban Páez Herrera, alias "Pecueca"
  • Álvaro Andrés Gómez Méndez, alias "Cabezón"
  • Michael Andrés Chitiva Henao, alias "Chirry"
  • Sergio David Velásquez Rivera, alias "Pipo"

Todos fueron imputados por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado, secuestro extorsivo y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Ninguno de los acusados aceptó los cargos durante las audiencias preliminares.

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Operativos de captura y vínculos criminales

Las capturas se materializaron el 25 de marzo durante operativos conjuntos de la Fiscalía y la Sijín de la Policía en las localidades bogotanas de Bosa y San Cristóbal. Inicialmente, las autoridades señalaron que estas personas harían parte de una red criminal dedicada al secuestro y al robo mediante la modalidad de paseo millonario.

Durante la audiencia de imputación, se reveló que este crimen estaría conectado con el secuestro de Diana Ospina durante 46 horas, ocurrido el 22 de febrero pasado en Bogotá. Según fuentes cercanas al proceso, la estructura detrás de estos hechos no sería una banda común, sino "la banda de paseos millonarios más peligrosa de Bogotá".

Detalles escalofriantes del crimen

De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el profesor Cubides Ariza salió de la Clínica del Country aproximadamente a las 10:03 de la noche del 15 de enero, después de acompañar a su esposa e hijo que recibía atención en urgencias pediátricas. Tres minutos después, abordó un taxi de placas ESN362, vehículo que iba acompañado por otro automóvil tipo Aveo.

Lo que sucedió dentro del taxi durante la siguiente hora y media constituye el núcleo de la investigación. Aunque inicialmente se pensó que la muerte había sido causada por cuatro puñaladas, el análisis forense determinó que la causa real fue estrangulamiento. "Las puñaladas fueron para causarle sufrimiento y obligarlo a entregar las claves. Él se opuso y lo ahorcaron", narró una fuente cercana al proceso.

Brutalidad en el desenlace

Entre las 11:35 y las 11:38 de la noche, el cuerpo sin vida del profesor fue abandonado en la vereda Soches de Usme, sobre la antigua vía al Llano. Los presuntos responsables rociaron gasolina sobre el cadáver y lo incendiaron, en un intento por eliminar evidencias. "El dictamen de Medicina Legal dice que le echaron gasolina en las manos para tratar de eliminar sus huellas dactilares", indicó la fuente.

Según testimonios recogidos, cuando los capturados encontraron la credencial del profesor como investigador de la Procuraduría General de la Nación -donde trabajaba desde hacía más de 18 años- temieron ser descubiertos más fácilmente, lo que los habría llevado a intentar desaparecer el cuerpo.

Robo posterior al asesinato

El robo de más de 6 millones de pesos no ocurrió durante el secuestro, sino después del abandono del cuerpo. Entre la 1:25 y la 1:51 de la madrugada, se realizaron tres transacciones: una compra por 250.000 pesos y dos retiros por 2 millones y 4 millones de pesos respectivamente. Estas operaciones no se habrían hecho en cajeros automáticos, sino mediante contacto con datáfonos, lo que sugiere la participación de un tercero que habría entregado el dinero en efectivo.

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Identificación forense y dolor familiar

La brutalidad del crimen fue de tal magnitud que, cuando la esposa del profesor, Denis Alfaro, fue llamada por Medicina Legal para reconocer el cuerpo, inicialmente no pudo identificarlo y pensó que tal vez no se trataba de su esposo. Los forenses recurrieron al conteo de pulpejos o crestas dactilares, una técnica que analiza las líneas de las huellas digitales, para confirmar la identidad de la víctima.

El lunes 19 de enero, Denis Alfaro recibió la llamada que confirmó definitivamente que la víctima de aquel atroz crimen era efectivamente su esposo, Neill Felipe Cubides Ariza, padre de dos hijos -uno de 10 años y una adolescente de 17- y respetado académico.

Estructura criminal amplia

Según las investigaciones, además de los cuatro capturados por el caso Cubides y los dos imputados por el secuestro de Diana Ospina, habría al menos otras 11 personas vinculadas a estos hechos y a casos similares. Entre ellas, las autoridades han identificado a una mujer con el alias de "Paula", quien sería "la mandadera" de la estructura, y a un hombre conocido como alias "Víctor", presunto jefe de la banda.

Esta organización, que se autodenominaría "Los Kamaleones", estaría dedicada al hurto, la extorsión y el transporte de sustancias psicoactivas en taxis desde el Aeropuerto El Dorado y vehículos usados en plataformas digitales.

Postura de los imputados y próximos pasos

Durante las audiencias preliminares, los presuntos responsables se mostraron insistentes en señalar que terminarán libres porque consideran que la información en su contra es insuficiente. Sin embargo, la Fiscalía ha construido un caso basado en reconstrucciones forenses, testimonios y evidencias materiales que ahora deberán ser evaluadas por las autoridades judiciales competentes.

Este caso ha puesto en evidencia la peligrosidad de las bandas dedicadas a los paseos millonarios en Bogotá y la necesidad de fortalecer los mecanismos de investigación y judicialización de estos grupos criminales que operan con extrema violencia en la capital colombiana.