Ingeniero contratista de Ecopetrol es asesinado en ataque de sicarios en Barrancabermeja
Un violento ataque de sicarios terminó con la vida del ingeniero Alexander Hernández Rueda en el municipio de Barrancabermeja, departamento de Santander. El crimen ocurrió durante la noche del 19 de abril, cuando la víctima se desplazaba por la vía principal hacia El Retén.
Detalles del ataque armado
Según testimonios de residentes del barrio Bosques de La Cira, aproximadamente a las 9:50 p.m. se escucharon al menos cinco disparos que alarmaron a los vecinos. Dos hombres armados atacaron el vehículo de placas NQP-976 en el que se transportaba Hernández Rueda, sin mediar palabra alguna.
"El estruendo fue lo que nos alertó sobre la situación", relató uno de los testigos. "Cuando salimos a ver qué había ocurrido, encontramos el automóvil que había rodado hasta caer a un abismo".
Consecuencias fatales del atentado
Tras recibir múltiples impactos de bala, el conductor perdió el control de su vehículo, el cual cayó a un precipicio de aproximadamente 30 metros de profundidad. Los primeros en llegar al lugar confirmaron que Hernández Rueda había fallecido de manera inmediata.
"El carro rodó y cayó allá abajo; estaba muerto, no reaccionó, murió de inmediato", afirmó un testigo presencial del hecho.
Respuesta de las autoridades
Agentes del CTI que llegaron al lugar del crimen confirmaron que:
- La víctima ya había fallecido al momento de su llegada
- No era posible realizar maniobras de reanimación
- El hombre se desempeñaba como ingeniero contratista de Ecopetrol
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas precisas del homicidio y establecer los móviles detrás del ataque. Hasta el momento, no se han proporcionado detalles sobre posibles sospechosos o líneas de investigación específicas.
Perfil de la víctima
Alexander Hernández Rueda era un profesional santandereano que trabajaba como contratista de Ecopetrol, la empresa petrolera estatal colombiana. Su muerte ha generado conmoción en la comunidad local y entre sus compañeros de trabajo.
El caso representa otro episodio de violencia armada en la región de Santander, donde las autoridades enfrentan el desafío constante de combatir a grupos criminales y garantizar la seguridad de los ciudadanos.



