El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha emitido una nueva alerta sanitaria debido a la comercialización de productos magistrales falsificados que representan un grave riesgo para la salud de los ciudadanos. Según la normativa colombiana, establecida en el Decreto 780 de 2016, los productos magistrales se definen como preparados farmacéuticos destinados a atender una prescripción médica individual, que requieren algún tipo de intervención técnica de diversa complejidad.
Origen de la alerta
La alerta fue generada después de que la empresa Tecnología Galénica de Colombia S.A.S. confirmara al Invima la falsificación de sus productos e informara que desconoce la trazabilidad y el origen de las preparaciones señaladas. Esto implica que no hay garantía de calidad, seguridad ni eficacia para los pacientes, aumentando el riesgo de eventos adversos y afectaciones a la salud pública.
Productos falsificados identificados
Los productos sobre los cuales se generó la alerta son los siguientes:
- Bicarbonato de sodio 1 mEq/m (Lote: 251023274, presentación: frasco x 240 ml).
- Naproxeno 1,6 g/80 g + Indometacina 2 g + Vitamina E 3,375 g/80 g (Lote: 251023275).
- Ketoconazol 2% + Desonida 0,1% + Triclosán (Irgasan) 0,6% (presentación: loción tópica x 100 ml, Lote: 250921380).
Recomendaciones del Invima
La entidad recomendó suspender inmediatamente el uso de los productos mencionados en esta alerta. En caso de presentar algún evento adverso asociado, se debe reportar a través de los canales oficiales de farmacovigilancia del Invima. Asimismo, se solicitó a las secretarías de salud, IPS y demás actores del sector fortalecer las acciones de inspección, vigilancia y control para evitar la distribución y comercialización de estos productos falsificados.
Llamado a la ciudadanía
El Invima reiteró el llamado a la ciudadanía para abstenerse de adquirir medicamentos o productos sin registro sanitario vigente. Muchos de estos productos fraudulentos son comercializados a través de redes sociales, páginas web, establecimientos comerciales y cadenas de mensajería instantánea. Por ello, es fundamental verificar la autenticidad de los productos antes de adquirirlos y reportar cualquier sospecha a las autoridades competentes.



