Violento homicidio en la vía Chimita de Bucaramanga
En un nuevo hecho de violencia que enluta a la capital santandereana, Kevin Sneider García Madrano, un joven de 21 años conocido con el alias de 'Caballo', fue asesinado a tiros en la calle 45 de la vía Chimita en Bucaramanga. El crimen ocurrió aproximadamente a las 6:30 de la tarde del martes 24 de febrero, cuando la oscuridad de la calle facilitó el ataque de los sicarios.
Detalles del ataque
De acuerdo con la información preliminar proporcionada por las autoridades, el presunto agresor se habría acercado directamente a la víctima sin mediar palabra alguna y procedió a abrir fuego contra el joven. El atacante vestía una camisa blanca y una gorra roja, elementos que podrían ser cruciales para su identificación.
La rapidez de la acción criminal permitió que el homicida escapara del lugar antes de que llegaran las patrullas policiales que atendieron la emergencia. Kevin García recibió varios impactos de bala que le causaron la muerte instantánea, quedando su cuerpo tendido a un costado de la carretera.
Conmoción en el sector
Testigos del hecho, incluyendo conductores y peatones que se movilizaban por el sector en ese momento, quedaron consternados al presenciar la escena del crimen. Muchos intentaban comprender lo sucedido mientras las autoridades comenzaban a llegar al lugar.
Las unidades de Policía Judicial realizaron de inmediato la inspección técnica del cadáver y comenzaron la recopilación de elementos probatorios que puedan ayudar a avanzar en la investigación. Este proceso incluye la búsqueda de evidencias balísticas, testimonios de testigos y cualquier otro indicio que permita identificar y ubicar al responsable.
Investigación en desarrollo
Hasta el momento, las autoridades no han revelado los posibles móviles detrás de este homicidio ni han reportado capturas relacionadas con el caso. La investigación se encuentra en sus etapas iniciales, con los investigadores trabajando para establecer las circunstancias exactas que llevaron a este violento desenlace.
Este nuevo hecho de violencia se suma a los preocupantes índices de criminalidad en la región, generando alarma entre los habitantes de Bucaramanga y poniendo en evidencia los desafíos de seguridad que enfrenta la ciudad. Las autoridades han hecho un llamado a la comunidad para que proporcione cualquier información que pueda ser útil en la investigación.