Brutal ataque en Casanare deja cinco víctimas mortales
Una nueva masacre sacude al departamento de Casanare, específicamente en el municipio de Villanueva, donde cinco hombres perdieron la vida en un violento ataque perpetrado por dos sicarios. El hecho ocurrió durante la noche del jueves 16 de abril en la vereda El Fical, elevando a 38 el número de masacres registradas en Colombia durante el presente año, según datos del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).
Detalles del ataque criminal
Las víctimas, identificadas como Ricardo Granada, Ricardo Montaña Roa, Víctor Manuel Rodríguez Moreno, Ilmer Cáceres Moreno y José Ariel Torres Macías, se encontraban departiendo en un establecimiento comercial cuando dos sujetos llegaron al lugar en una motocicleta. Sin mediar palabra alguna, los atacantes ingresaron al local y abrieron fuego contra los cinco hombres, quienes fallecieron en el acto por múltiples impactos de bala.
El brutal episodio fue presenciado por una mujer y dos menores de edad que, afortunadamente, resultaron ilesos durante el ataque. Testigos del hecho describieron cómo los sicarios actuaron con frialdad y precisión, sin dar oportunidad de reacción a sus víctimas.
Investigación y recompensa millonaria
Las autoridades policiales han iniciado una investigación exhaustiva a cargo de un equipo especializado de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín). El coronel Pablo Galindo, comandante de la Policía en Casanare, manifestó que las primeras pesquisas apuntan a un posible ajuste de cuentas como móvil del crimen.
"Tenemos este lamentable caso en el que cinco hombres fueron asesinados por dos criminales que llegaron a bordo de una motocicleta y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el lugar. Creemos que podría tratarse de un ajuste de cuentas", explicó el oficial.
En respuesta a este hecho de violencia, el gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, anunció una recompensa de 50 millones de pesos para quienes proporcionen información que permita la captura de los responsables. "Rechazo con total contundencia los lamentables hechos ocurridos en la vereda El Fical de Villanueva. He ordenado que se disponga de una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que permita dar con el paradero de los criminales", declaró el mandatario departamental.
Alerta temprana ignorada
Indepaz reveló que la Defensoría del Pueblo ya había emitido una alerta temprana exigiendo atención prioritaria para el municipio de Villanueva debido a la presencia de grupos armados en la región. Según la organización, el sur de Casanare enfrenta una disputa territorial entre múltiples actores armados:
- Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC o Clan del Golfo)
- El Ejército de Liberación Nacional (ELN), a través del frente José David Suárez
- Las disidencias de las FARC pertenecientes a los frentes 28 y 10 del Estado Mayor Central (EMC)
"La imposición de normas y otras formas de gobernanza ilegal por parte de los grupos armados representa un permanente riesgo de violación a los derechos de la población", advirtió Indepaz en su comunicado.
Contexto de violencia en la región
La organización también destacó que estos grupos armados han incursionado en zonas de pobreza para demostrar su poder, reclutando jóvenes vulnerables y generando múltiples riesgos para la población civil. Entre las amenazas identificadas se encuentran:
- Desplazamiento forzado de comunidades
- Homicidios selectivos y masacres
- Violencia sexual contra mujeres y niñas
- Reclutamiento forzado de menores de edad
Ante esta escalada de violencia, los habitantes de Villanueva han hecho un llamado urgente a las autoridades para que refuercen la seguridad en el municipio, especialmente en las áreas rurales donde la presencia estatal es limitada. La comunidad exige mayor protección y acciones concretas para evitar que hechos como este se repitan en el futuro.
Esta masacre se suma a las 37 registradas previamente en el país durante 2026, evidenciando la persistencia de la violencia armada en varias regiones de Colombia y la necesidad de políticas de seguridad más efectivas que protejan a la población civil de estos grupos criminales.



