Mototaxista asesinado en violento ataque armado en Barranquilla
Un violento ataque armado ocurrido en la tarde de este miércoles en el barrio San Roque de Barranquilla dejó como víctima fatal a un mototaxista de 35 años de edad. El hecho, que ha conmocionado a la comunidad, se registró en una de las zonas más concurridas del sector.
Detalles del crimen
Según testimonios de testigos presenciales, el homicidio ocurrió aproximadamente a las 4:30 de la tarde, mientras las personas transitaban con normalidad por la calle 30 con carrera 38. De manera repentina, varios sujetos que se movilizaban en una motocicleta interceptaron al mototaxista identificado como Donaldo Enrique Altamar Ayala.
El parrillero de la moto, portando un arma de fuego, le propinó catorce disparos mortales al hombre, quien perdió la vida en el acto. La brutalidad del ataque ha generado alarma entre los residentes de la zona, quienes describen el hecho como especialmente sanguinario.
Víctima y contexto
Esta casa editorial pudo establecer que el occiso era originario del municipio de Sitionuevo, en el departamento del Magdalena, pero residía y trabajaba en el municipio de Sabanagrande, donde se desempeñaba como mototaxista. Su labor diaria lo había llevado a transitar por diferentes sectores de la región.
La repentina violencia interrumpió lo que parecía ser una tarde tranquila en el barrio San Roque, dejando a la comunidad en estado de shock y preocupación por la seguridad en las calles.
Investigación en curso
La Policía Metropolitana de Barranquilla ya se encuentra adelantando una investigación exhaustiva para dar con el paradero de los agresores. Según las primeras informaciones, los sospechosos huyeron del lugar de los hechos en una motocicleta con placas THC-75G, con rumbo hacia el barrio Villanueva.
Las autoridades están analizando las cámaras de seguridad de la zona y recopilando testimonios que puedan llevar a la identificación y captura de los responsables. Este crimen se suma a una serie de incidentes violentos que han afectado recientemente a la región, poniendo en evidencia los desafíos de seguridad que enfrentan tanto las autoridades como los ciudadanos.
La comunidad espera que las investigaciones avancen rápidamente y que se logre justicia para la víctima y su familia, mientras las calles de Barranquilla lamentan otra pérdida trágica por la violencia armada.