Aumentan víctimas del taxista del 'cambiazo' de tarjetas en Bogotá: denuncian pérdidas millonarias
Más víctimas del taxista del 'cambiazo' de tarjetas en Bogotá

Aumentan víctimas del taxista del 'cambiazo' de tarjetas en Bogotá: denuncian pérdidas millonarias

La red de fraude bancario presuntamente orquestada por el taxista Juan Carlos Naranjo Becerra continúa expandiéndose en Bogotá, con nuevas víctimas que han decidido alzar su voz para denunciar pérdidas económicas devastadoras. Los testimonios coinciden en un patrón engañoso que aprovecha la confianza de los pasajeros durante transacciones aparentemente rutinarias con datáfono.

Testimonios desgarradores de las víctimas

Entre los afectados se encuentra Víctor, un adulto mayor pensionado que en apenas 15 minutos perdió gran parte de sus ahorros de toda una vida. Según su relato, el 11 de diciembre, alrededor de las 11 de la mañana, abordó un taxi cuyo conductor le ofreció pagar con tarjeta. Al intentar cancelar la carrera con su tarjeta débito del BBVA, el hombre habría realizado un cambio imperceptible del plástico.

"Me desocupó la cuenta completamente. En cuestión de minutos, retiró 2.100.000 pesos en efectivo y realizó una compra por 1.500.000 pesos", declaró el afectado, quien ahora busca orientación legal para formalizar su denuncia y recuperar sus fondos.

Un médico, quien prefirió mantener su identidad en reserva, aseguró haber sido víctima del mismo conductor, sufriendo un perjuicio económico de 8 millones de pesos. "Tengo la respuesta oficial del banco Davivienda con la fotografía del individuo cuando retiró el dinero del cajero automático", señaló. Sin embargo, explicó que la entidad financiera rechazó su reclamación argumentando que se trató de un 'cambiazo' de tarjeta donde la clave habría sido entregada voluntariamente al delincuente.

Otro caso documentado corresponde a Carlos, quien entre la noche del viernes 17 y la madrugada del sábado 18 de octubre de 2025 abordó un taxi y terminó con su cuenta completamente vaciada. "Me cambió mi tarjeta de manera imperceptible y me dejó sin fondos", afirmó. El ciudadano cuenta con capturas de pantalla de las alertas bancarias que registran un retiro por 2.100.000 pesos realizado a las 2:43 de la madrugada de ese sábado.

El modus operandi bajo investigación

Según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, el patrón criminal se habría repetido en al menos 35 casos documentados en la capital colombiana. Juan Carlos Naranjo Becerra, el taxista señalado, presuntamente ofrecía el servicio de datáfono como una facilidad de pago, pero en realidad buscaba confundir a los usuarios para cambiar sus tarjetas bancarias originales por plásticos inservibles.

Las evidencias recopiladas indican que el conductor manipulaba estratégicamente el dispositivo para demorar artificialmente la transacción. Este tiempo de espera, aparentemente técnico, resultaba crucial para su operación fraudulenta. En medio de la distracción del pasajero, se quedaba con la tarjeta auténtica y devolvía una réplica falsa. El intercambio pasaba completamente inadvertido hasta que las víctimas descubrían movimientos financieros que nunca autorizaron.

Con la tarjeta legítima en su poder, junto con la clave y los datos personales del propietario, presuntamente se dirigía inmediatamente a cajeros electrónicos para realizar retiros de efectivo y transferencias ilícitas. De acuerdo con las estimaciones de la Fiscalía, mediante este mecanismo se habría apropiado de más de 379 millones de pesos.

Captura y proceso judicial

La investigación avanzó significativamente gracias a las múltiples denuncias de los afectados, quienes coincidían en un mismo mecanismo de engaño: pagos electrónicos dentro de un taxi seguidos de retiros no autorizados de sus cuentas bancarias. El rastreo meticuloso de estos casos permitió identificar un patrón criminal claro y ubicar al conductor señalado.

La captura se produjo durante una diligencia de registro y allanamiento en la localidad de Suba, en el noroccidente de Bogotá. Durante el procedimiento, las autoridades incautaron evidencias cruciales incluyendo dos datáfonos, dos teléfonos celulares, dinero en efectivo y 34 tarjetas de débito y crédito de diversas entidades financieras. Además, al momento de la detención, le encontraron en sus prendas de vestir dos credenciales adicionales pertenecientes a otras personas.

Tras su judicialización, una fiscal especializada de la Unidad de Hurtos de la Seccional Bogotá le imputó formalmente los delitos de hurto por medios informáticos y violación de datos personales. El procesado no aceptó los cargos formulados en su contra. Un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras continúa el proceso investigativo.

Nuevas revelaciones y llamado a víctimas

El expediente judicial se concentra actualmente en consolidar las pruebas recopiladas y establecer si existen más víctimas que aún no han presentado sus denuncias formales. Los testimonios que continúan emergiendo refuerzan el mismo patrón delictivo que ya estaba bajo la lupa de las autoridades: un pago electrónico que parecía completamente rutinario pero que terminó convirtiéndose, para decenas de pasajeros desprevenidos, en el inicio de un fraude financiero devastador.

Las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para que extreme las precauciones durante transacciones con tarjetas bancarias en medios de transporte y recomiendan verificar minuciosamente que la tarjeta devuelta sea efectivamente la propia después de cada operación. Para quienes crean haber sido víctimas de este mismo modus operandi, se insta a presentar sus denuncias formalmente ante las autoridades competentes para fortalecer el caso judicial en curso.