Confirmado el deceso del exmilitar acusado de crimen doble en Malambo
Las autoridades judiciales confirmaron este 10 de febrero el fallecimiento de Fabían Quintero Ramírez, suboficial retirado del Ejército Nacional que se encontraba procesado por el brutal asesinato de un niño de 10 años y su abuela en el municipio de Malambo, Atlántico, ocurrido en noviembre de 2024.
Detalles del fallecimiento y situación carcelaria
El procesado había permanecido recluido en un Centro de Detención Transitorio ubicado en el barrio Las Estrellas. Sin embargo, el pasado 5 de febrero fue trasladado de urgencia al CAMINO Adelita de Char tras presentar complicaciones de salud que incluían:
- Episodios de desorientación severa
- Comportamiento alterado y agitación
- Expresiones de persecución y delirios
- Dolores no especificados
Desde su ingreso al centro médico, Quintero Ramírez permaneció hospitalizado hasta su deceso, ocurrido en la mañana del 10 de febrero. El juzgado que llevaba el caso notificó formalmente a las partes involucradas alrededor de las 10:30 a.m., marcando el fin abrupto del proceso penal.
El crimen que conmocionó a la comunidad
Los hechos por los cuales se procesaba al exmilitar ocurrieron el 26 de noviembre de 2024 en el barrio Paraíso de Malambo. Según las investigaciones de la Fiscalía:
- Quintero Ramírez llegó a la vivienda de su expareja sentimental, Liney Fuentes Cabrera
- Al no encontrarla, confrontó a su exsuegra, Leski Isabel Cabrera Mármol (59 años)
- Durante la discusión, le disparó en tres ocasiones
- Jan Alexander Rocha Fuentes (10 años), nieto de la víctima, intervino para defenderla
- El menor recibió dos impactos de bala: uno en la cabeza y otro en el cuello
Ambas víctimas fallecieron a pesar de los esfuerzos médicos realizados inicialmente en Malambo y posteriormente en Barranquilla, donde fueron trasladadas de emergencia.
Antecedentes de violencia intrafamiliar
El caso reveló un patrón preocupante de violencia intrafamiliar que había sido denunciado previamente. La expareja del acusado había reportado:
- Episodios recurrentes de agresión física y verbal
- Amenazas constantes tras la separación
- Comportamientos de control obsesivo
- Intentos de involucrarla en una iglesia cristiana que él frecuentaba
La mujer se encontraba en trámite de medidas de protección cuando ocurrió la tragedia, evidenciando fallas en los mecanismos de prevención de violencia de género.
Proceso judicial interrumpido
El caso avanzaba en etapa de juicio con varias diligencias pendientes. Particularmente significativa era la evaluación psicológica programada para el 19 de enero, la cual el procesado se negó a realizar, obligando a posponerla para el 19 de febrero de 2026.
Este examen era crucial para determinar si Quintero Ramírez se encontraba en condiciones mentales adecuadas para continuar con el proceso. Su negativa, sumada a los comportamientos erráticos que mostraba, ya había generado preocupación entre las autoridades judiciales.
Consecuencias jurídicas del fallecimiento
Con la muerte del único procesado, el proceso penal se extingue automáticamente según la legislación colombiana. El juzgado deberá ahora:
- Programar una audiencia de reclusión por muerte
- Declarar terminada formalmente la acción penal
- Archivar el expediente judicial
Aunque no habrá sentencia condenatoria, el expediente conserva todas las evidencias recopiladas por la Fiscalía desde 2024, manteniendo un registro histórico del caso.
Impacto social y reflexiones pendientes
Para la familia de las víctimas y la comunidad de Malambo, el desenlace genera sentimientos encontrados. Por un lado, la imposibilidad de obtener justicia plena mediante una sentencia; por otro, el cierre de un capítulo doloroso que expuso múltiples vulnerabilidades.
El caso permanece como un testimonio crudo de varias problemáticas sociales:
- La vulnerabilidad de niños y adultos mayores en contextos de violencia doméstica
- Las fallas en los sistemas de protección para víctimas de violencia de género
- La necesidad de intervención temprana en situaciones de riesgo familiar
- Las consecuencias de la violencia intrafamiliar no atendida oportunamente
La tragedia de Malambo deja como legado la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y protección, especialmente en casos donde existen señales previas de violencia que podrían evitar desenlaces fatales como el ocurrido en noviembre de 2024.