Confusos hechos rodean muerte de minero en Boyacá: esposa acusada de puñalada en el corazón
En medio de un ambiente de dolor y confusión, la comunidad de Mongua, Boyacá, despide a Pablo Andrés Güezguán Joya, un joven minero de 22 años cuya muerte ha conmocionado a todo el departamento. Las autoridades investigan los hechos ocurridos el pasado sábado, cuando el joven habría fallecido tras recibir una puñalada en el corazón durante una discusión con su esposa, Ibeth Daniela González, de 21 años.
Una tragedia que sacude a Mongua
Los habitantes de este municipio frío, cuya economía se basa principalmente en la minería del carbón, se encuentran escandalizados por lo ocurrido. La tarde del sábado, mientras en muchas partes del mundo se celebraba San Valentín, las sirenas de una ambulancia y una patrulla policial presagiaban la tragedia que se desarrollaba en la vereda Centro, sector Mata de Zarza.
Dentro del vehículo medicalizado, personal de salud intentaba mantener con vida al joven, quien presentaba una herida mortal en el pecho a la altura del corazón causada con arma blanca. Mientras tanto, en la patrulla trasladaban a su esposa, quien según testigos se lamentaba por lo ocurrido durante lo que aparentemente fue una discusión de pareja.
Versiones contradictorias y investigación en curso
"Los hechos son muy confusos y solo será Medicina Legal y las autoridades respectivas las que entregarán los detalles de lo que pudo haber ocurrido dentro de esa casa", declaró el alcalde de Mongua, Miguel Serrano. "Hasta el momento lo único que hay son versiones y muchas historias, la gran mayoría sin sustento alguno", añadió el mandatario local.
La Policía Nacional confirmó la captura de Ibeth Daniela González, señalada por su presunta responsabilidad en el hecho de homicidio. "Gracias a la reacción oportuna de los uniformados de la Policía Nacional, lograron la captura de una mujer señalada por su presunta responsabilidad", indicaron desde el comando departamental en Boyacá.
Una pareja joven con futuro truncado
Pablo Andrés e Ibeth Daniela se habían casado en agosto de 2024, jurándose amor eterno en una ceremonia celebrada en la iglesia de Mongua, municipio evangelizado por los padres franciscanos en 1555. Lo que no imaginaban es que la frase "hasta que la muerte los separe" se cumpliría tan pronto y en circunstancias tan trágicas.
El joven, quien se ganaba la vida trabajando en las minas de carbón de la región, llegó sin signos vitales al centro de salud San Jerónimo, ubicado a apenas 10 minutos de la casa donde convivía la pareja. Según versiones de vecinos, la pareja había pasado el día realizando diversas actividades:
- Asistieron a misa temprano en la mañana
- Ofrecieron truchas que planeaban cultivar para Semana Santa
- Compartieron cervezas con familiares y amigos
- Regresaron a su vivienda pasadas las 2:00 de la tarde
Procedimiento policial y judicial
Tras el deceso, el cuerpo del joven fue trasladado a Medicina Legal en Sogamoso para la práctica de la necropsia. Mientras tanto, su esposa permaneció detenida inicialmente en la estación de Policía local antes de ser llevada a la Fiscalía en Tunja, a aproximadamente dos horas de distancia.
El velorio se realizó este lunes en la casa de los padres de Pablo Andrés, ubicada cerca del lugar donde ocurrieron los hechos. El joven era el menor de cuatro hermanos, hijos de Pablo Güezguán y María Judith Joya, dedicados a labores del campo. Cientos de personas asistieron al funeral, conmovidas por la tragedia que afecta no solo a las familias involucradas sino a toda la comunidad.
Preguntas sin respuesta
Las autoridades han sido cautelosas al referirse al caso, indicando que deben esperar los resultados de la investigación forense y las declaraciones de los involucrados. "Son más las preguntas que las respuestas que se tienen en este caso", reconocieron fuentes cercanas a la investigación.
La comunidad de Mongua, acostumbrada a muertes por vejez o accidentes mineros, se encuentra profundamente afectada por este suceso violento que rompe con los patrones habituales de la localidad. Mientras tanto, las familias de ambos jóvenes enfrentan un doloroso proceso judicial y el duelo por una pérdida que nadie anticipaba.



