Crisis humanitaria en el Nordeste antioqueño: cadáveres sin recoger tras intensos combates
La subregión del Nordeste de Antioquia enfrenta una situación humanitaria crítica, particularmente en la vereda Tamar Bajo del municipio de Remedios, donde enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), conocido como Clan del Golfo, mantienen a la población civil bajo fuego cruzado y confinamiento desde hace más de una semana.
Cadáveres en descomposición y riesgo sanitario
La denuncia más urgente de comunidades y organizaciones sociales es la presencia de múltiples cadáveres de combatientes en estado de descomposición sobre el terreno, lo que genera un riesgo inminente de emergencia sanitaria. Según testimonios locales, un número indeterminado de cuerpos yace sin que autoridades civiles o militares hayan procedido a su levantamiento.
El brigadier general Eduardo Arias, comandante de la Séptima División del Ejército, justificó la demora de la avanzada militar señalando la presencia de artefactos explosivos improvisados en la zona. "Sabemos que hay unos puntos que están colocados con artefactos explosivos improvisados y es un trabajo que se tiene que hacer muy meticuloso", afirmó el militar, añadiendo que ya se realizaron reconocimientos aéreos con apoyo de la fuerza aérea.
Respuesta estatal y desconfianza comunitaria
Por su parte, el secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez, fue enfático en señalar que no existe confirmación oficial sobre los cuerpos. "Lo de los cuerpos no es una situación que podamos confirmar de manera directa", aclaró el funcionario, explicando que el ingreso de la Fuerza Pública debe realizarse bajo estrictos protocolos de seguridad.
"Entiendan que ellos no pueden llegar 'a la topa tolondra', por las situaciones de seguridad que hay allá. Si ellos no se prestan seguridad a sí mismos, ¿cómo van a llegar a prestarle seguridad a una comunidad?", advirtió Martínez, haciendo referencia a amenazas latentes como campos minados y francotiradores.
Alerta internacional y prácticas paramilitares
La Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño (Cahucopana) lanzó una alerta internacional sobre el agravamiento de las infracciones al Derecho Internacional Humanitario. Según la organización, la avanzada paramilitar ha reactivado prácticas de terror que incluyen:
- Retenes ilegales
- Secuestros
- Hurtos de vehículos para movilidad armada
- Uso de drones para lanzar explosivos contra población civil
Las comunidades de Remedios, Yondó y el Sur de Bolívar perciben que el Estado parece "abdicar su rol protector", dejando zonas vedadas donde los grupos ilegales imponen su ley.
Desplazamiento forzado y respuesta institucional
La crisis de orden público ya tiene un saldo humano tangible en movilidad forzada. Según reportes oficiales, se ha confirmado el desplazamiento de 22 familias compuestas por 55 personas provenientes de la vereda El Tamar. Aunque esta zona pertenece a Remedios, la cercanía geográfica provocó que los afectados buscaran refugio en Yondó.
Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia activó las rutas de emergencia. "Ya di instrucciones claras y precisas a la directora de Derechos Humanos para que esté en coordinación con el alcalde y la secretaria de Gobierno de Yondó", señaló Martínez, quien no descartó que el número de desplazados pueda incrementarse.
Consejo de seguridad y estrategia militar
Para articular la respuesta institucional, el secretario de Seguridad sostuvo una reunión privada con el Ministro de la Defensa, solicitando respaldo del Gobierno Nacional. Como paso siguiente, se convocó a un Consejo de Seguridad virtual para el lunes 23 de febrero, con participación de la Primera División, la Brigada 19 y la Séptima División del Ejército.
El objetivo principal será definir la estrategia para el restablecimiento del orden público y el retorno de las familias desplazadas. "La comunidad tiene que tener la plena seguridad de que el Ejército va en camino", concluyó Martínez.
Paralelamente, el comandante de la Séptima División indicó que acciones militares en la zona de límite entre Anorí y Amalfi ya han dado frutos, mencionando la neutralización de alias Venezuela, cabecilla señalado de ataques previos contra la fuerza pública.
Mientras tanto, la petición de las comunidades sigue siendo una sola: un corredor humanitario que permita retirar los restos humanos de sus veredas y el cese de una guerra que, nuevamente, los tiene como principales víctimas.