El caso Zulma Guzmán se expande con nuevo episodio de chocolates envenenados
El caso judicial que involucra a la empresaria Zulma Guzmán continúa desarrollándose con nuevos y perturbadores detalles que apuntan hacia un patrón sistemático de envíos dirigidos con productos adulterados. Lo que inicialmente se percibió como hechos aislados ahora comienza a mostrar una inquietante secuencia lógica que las autoridades colombianas no pueden ignorar.
Un nuevo episodio con víctima sobreviviente
El 8 de enero de 2025 marcó un punto crucial en la investigación cuando un paquete con chocolates llegó a manos de Elvira María Restrepo, cuñada de Zulma Guzmán. Según la información disponible, la mujer consumió los dulces y minutos después colapsó, presentando síntomas similares a los observados en casos anteriores. Sin embargo, esta vez hubo una diferencia fundamental: fue trasladada oportunamente a un centro médico y logró sobrevivir.
Esta supervivencia ha permitido a las autoridades reconstruir aspectos clave del incidente que de otro modo habrían permanecido ocultos. La escena, según testigos, replicaba el mismo patrón observado en episodios anteriores, donde productos aparentemente inofensivos enviados como regalos se convierten en armas letales en cuestión de minutos.
El nombre que conecta los casos
Lo más alarmante de este nuevo episodio es la repetición de elementos identificativos. Según fuentes cercanas a la investigación, el envío habría sido coordinado nuevamente por Zenaida Pava, el mismo nombre que aparece vinculado a los chocolates envenenados que causaron la muerte de dos menores de edad en la residencia de Juan de Bedout.
Esta coincidencia deja de ser casual cuando se analiza el método idéntico empleado: un producto alimenticio manipulado, enviado como detalle personalizado, que termina provocando intoxicaciones graves. Las autoridades han comenzado a conectar estos episodios como parte de un mismo esquema, descartando la posibilidad de hechos aislados.
La respuesta institucional se intensifica
Frente a esta escalada, la respuesta institucional ha ganado intensidad. La Fiscalía General de la Nación no descarta la existencia de un comportamiento sistemático detrás de estos envíos, una forma de actuar que se repite con precisión preocupante y que podría encajar en un perfil criminal más complejo.
Paralelamente, el Ministerio de Justicia ha solicitado formalmente a la canciller Rosa Villavicencio acelerar los trámites para la deportación de Zulma Guzmán, quien actualmente se encuentra arrestada en Londres. El objetivo es que responda ante la justicia colombiana por estos hechos que ya trascienden un caso individual.
Preguntas que persisten y se multiplican
La investigación ahora enfrenta interrogantes fundamentales:
- ¿Cuántos casos similares podrían existir sin haber sido detectados?
- ¿Este patrón criminal lleva más tiempo activo del que inicialmente se creía?
- ¿Existen más víctimas que no han relacionado sus síntomas con estos envíos?
Lo que resulta evidente es que esta historia está lejos de concluir. Cada nuevo detalle no solo ayuda a reconstruir lo ocurrido, sino que abre la puerta a escenarios más complejos y preocupantes. Las autoridades mantienen la investigación activa mientras analizan la posibilidad de que existan más episodios vinculados a este mismo modus operandi.
