Pánico en Barranquilla por panfleto que amenaza a seis creadores de contenido
La circulación masiva de un panfleto que menciona directamente a seis populares creadores de contenido de Barranquilla ha desatado preocupación en sectores ciudadanos y digitales este miércoles. El documento, cuya autenticidad aún no ha sido verificada por las autoridades, declara a los influencers como "objetivos militares" y les prohíbe seguir grabando contenido en la ciudad.
Los amenazados y la supuesta justificación
Entre los señalados se encuentran figuras digitales de gran influencia en la región Caribe:
- Omi Camacho
- Danny Amaretto
- Juan Pablo Puente
- Linda Yepes
- Andrés de la Rosa
- Juancho (conocido como El Mundo de Juancho)
Según el panfleto, los creadores se estarían "incitando peleas" y "apoyando negocios" de 'Los Pepes', banda rival de Los Costeños, al pautar y colaborar con establecimientos bajo influencia del grupo contrario. El documento culmina con una amenaza velada de muerte al mencionar "si se creen muy machos, que se compren una pijama de palo", haciendo alusión directa a un ataúd.
Contexto de inseguridad creciente en Barranquilla
Este episodio ocurre en un momento especialmente sensible para la capital del Atlántico, donde la ciudadanía enfrenta un notorio deterioro en la percepción de seguridad debido a:
- Ataques armados y explosiones recientes
- Extorsiones sistemáticas
- Guerra entre estructuras criminales con fuerte presencia urbana
En las últimas semanas, hechos como el ataque explosivo cerca de la cárcel Distrital El Bosque y tiroteos vinculados a disputas internas han mantenido en alerta a autoridades y residentes. Las investigaciones han señalado como principal responsable a Los Costeños/Bloque Resistencia Caribe, organización encabezada por alias Castor.
Reacciones y pronunciamientos
Hasta el momento, la cuenta oficial de Linda Yepes fue la única que hizo un pronunciamiento en redes sociales respecto al panfleto. En dicha comunicación, colocó un mensaje que desvirtúa estas amenazas y hace un llamado de tranquilidad a sus seguidores.
La Policía no ha confirmado que el panfleto provenga realmente de esta estructura criminal, tal como ha ocurrido en otros episodios recientes donde documentos similares generaron alarma pública pero terminaron siendo descartados como apócrifos o de origen no determinado.
Panfletos como herramienta de intimidación sistemática
La tensión en Barranquilla se ha visto alimentada por un fenómeno recurrente: el uso sistemático de panfletos como herramienta de intimidación, tanto contra la ciudadanía como entre los mismos grupos en disputa. De acuerdo con reportes oficiales, la circulación de estos documentos se ha extendido en barrios del sur y suroccidente de la ciudad, amplificando el temor y dificultando la distinción entre amenazas reales y actos de desinformación criminal.
La disputa con Los Pepes ha vuelto a ser particularmente intensa desde enero de 2026, tras el vencimiento de un cese de hostilidades temporal entre ambas organizaciones. Desde entonces, se han reportado múltiples panfletos de uno y otro bando, algunos dirigidos a presuntos colaboradores de cada organización, otros orientados a intimidar a comunidades populares, comerciantes e incluso profesionales de la salud.
Influencers: ¿un nuevo frente de presión criminal?
Que un panfleto señale a creadores de contenido no es un hecho menor. Las personas mencionadas —todas con comunidades digitales que superan cientos de miles de seguidores— representan un fenómeno de gran influencia cultural y social en el Caribe. Sus publicaciones suelen movilizar audiencias jóvenes y de diferentes municipios de la región, lo que convierte la supuesta amenaza en un mensaje de alto impacto.
Aunque no existe mayor pronunciamiento de los señalados ni una confirmación oficial sobre la veracidad del documento, el solo hecho de que el panfleto se viralizara ha generado inquietud entre quienes siguen a estos creadores y entre sectores ciudadanos que ven en este episodio un síntoma más de la influencia expansiva del crimen organizado en la ciudad.
Por ahora, la única certeza es la incertidumbre y no se sabe si el panfleto corresponde a una amenaza real de una estructura criminal, a una maniobra de desinformación destinada a sembrar miedo, o a un mensaje interno de la guerra de propaganda entre grupos rivales. No obstante, se suma a un ambiente donde la población ya ha sido advertida por las autoridades de no difundir información sin verificar y reportar cualquier intento de intimidación a las líneas oficiales del Gaula y la Policía.
