Paro armado en La Guajira: 72 horas de terror tras amenazas criminales en Riohacha
La capital del departamento de La Guajira, Riohacha, vivió tres días de zozobra e intimidación extrema tras la declaración de un paro armado por parte de grupos criminales. La medida, ejecutada en retaliación por operativos de la fuerza pública, generó el cierre total del comercio formal e informal, paralizando uno de los centros económicos más importantes del Caribe colombiano.
Intimidación mediante videos y pérdidas millonarias
Los grupos delincuenciales utilizaron videos amenazantes difundidos a través de redes sociales para intimidar directamente a los comerciantes de Riohacha. Esta estrategia de terror logró un impacto devastador: según confirmó el coronel Salomón Bello Reyes, comandante del Departamento de Policía de La Guajira, "un porcentaje significativo de los comerciantes se lograron intimidar por las amenazas de estos videos".
Las consecuencias económicas fueron cuantiosas:
- El sector formal reportó pérdidas superiores a 25.000 millones de pesos.
- El sector informal registró pérdidas cercanas a los 10.000 millones de pesos.
- Comerciantes locales destacaron que "es una cifra bastante alta para una ciudad como esta", expresando especial preocupación porque este es el segundo paro armado que se presenta en 2024.
Origen de las amenazas y respuesta de las autoridades
Las amenazas surgieron específicamente tras operaciones de la fuerza pública contra la organización criminal liderada por alias Nain o 'Bendito Menor', en las que fueron neutralizados nueve integrantes de su anillo de seguridad. En respuesta, el cabecilla difundió las amenazas que generalizaron el temor en toda la comunidad, afectando no solo el comercio sino también el transporte y el turismo regional.
El coronel Bello Reyes explicó que "desde unos grupos al margen de las leyes que se aprovechan de toda esta situación, no solo un actor, sino varios que hemos detectado" están detrás de estas intimidaciones. Algunos de los videos, según las investigaciones, estarían editados para generar mayor impacto del terror en la comunidad.
Medidas de seguridad y normalización progresiva
Como respuesta inmediata a la crisis, las autoridades implementaron un plan de choque de seguridad que incluyó:
- Despliegue de 30 efectivos adicionales de la policía.
- Presencia reforzada del ejército en las calles de Riohacha.
- Operativos que resultaron en cuatro capturas, con dos personas presentadas ante la Fiscalía General de la Nación por intimidación.
Respecto al estado actual de la situación, el coronel Salomón Bello aseguró que "en este momento la situación es de completa normalidad" y que la institución está realizando acompañamiento permanente a todos los comerciantes y población civil. Sin embargo, la sombra del temor persiste en una comunidad que ha enfrentado por segunda vez en el año la paralización forzada de sus actividades económicas esenciales.



