Violento ataque durante rodaje de serie colombiana deja tres muertos en Bogotá
El sábado 18 de abril, exactamente a las 2:14 de la tarde, se registró un violento suceso en el parqueadero del Instituto Roosevelt, ubicado en la carrera 4 este # 17-50, en el barrio Los Laches de Bogotá. En este punto geográfico se desarrollaba el rodaje de la cuarta temporada de la serie colombiana 'Sin senos sí hay paraíso', producida por TIS Estudios para cadenas internacionales como Disney y Telemundo.
Dos víctimas fatales y un herido grave
El ataque dejó un saldo inicial de dos trabajadores fallecidos, identificados como Henry Alberto Benavides y Nicolás Perdomo Corrales, además de un tercer integrante del equipo técnico, Raúl Vanegas, quien resultó herido de gravedad y permaneció en una unidad de cuidados intensivos. La reconstrucción técnica de los hechos fue liderada por la Policía Metropolitana de Bogotá, que dispuso de un equipo especializado para analizar el material audiovisual de la zona.
El general Giovanni Cristancho, comandante de la institución, señaló en entrevista con Blu Radio que las conclusiones se basaron en una investigación rigurosa que incluyó el análisis de 35 horas de grabaciones de cámaras de seguridad, la revisión de 45 fotogramas y la realización de ocho entrevistas presenciales en el lugar de los hechos.
Dinámica del ataque
El oficial explicó que la primera víctima no estaba participando directamente en las escenas al momento de la agresión. "Pudimos determinar que la primera víctima se encontraba fuera del set. Se encontraba en vía pública, recostado incluso a una reja del lugar donde estaban desarrollando la filmación, y una persona pasa, se devuelve y, sin mediar palabra, lo ataca tan solo por la espalda con un arma cortopunzante. Lo ataca indiscriminadamente de forma agresiva produciéndole una herida mortal", relató Cristancho.
Tras este impacto inicial, el atacante caminó aproximadamente 20 metros antes de reaccionar nuevamente contra los presentes, asesinando a una segunda persona y lesionando a una tercera.
Perfil del agresor
El responsable de las agresiones fue identificado como Josué Cubillos García, un joven de 24 años natural de Bogotá. Aunque las primeras versiones sugerían que se trataba de un habitante de calle, las investigaciones de las autoridades y un comunicado de la Secretaría de Integración Social desmintieron esta información, confirmando que Cubillos no estaba registrado en bases de datos de poblaciones vulnerables ni residía en inquilinatos tipo pagadiarios.
Por el contrario, el agresor vivía con su familia en el barrio Nuevo Musú, en la localidad de Tunjuelito, y contaba con una formación académica de nivel tecnólogo, estando además afiliado al régimen contributivo de salud.
Historial clínico complejo
El historial médico del joven revelaba un cuadro clínico complejo marcado por crisis de salud mental recurrentes. En declaraciones para Caracol Radio 6AM-W, el comandante Cristancho profundizó en el perfil psiquiátrico de Cubillos García.
Al respecto, indicó que "esta persona amenazaba constantemente a algunas personas. Verificando su historia clínica presentaba un diagnóstico psiquiátrico de trastorno psicótico, asociado a consumo de sustancias psicoactivas con episodios de desorganización del pensamiento. (...) Lo que dice la historia clínica es diagnóstico diferencial de esquizofrenia".
Este historial incluía al menos cuatro ingresos previos a centros médicos especializados por patologías psiquiátricas y problemas derivados de la drogadicción.
Motivo del ataque
La hipótesis central sobre el motivo del ataque se remonta a un incidente ocurrido el viernes 17 de abril, un día antes de la tragedia. Cubillos García se presentó en el Instituto Roosevelt para solicitar una copia de su historia clínica, pero al ser una institución pediátrica y debido a que el joven suministró tres números de cédula distintos que no coincidían con los archivos, el personal no pudo entregarle el documento.
Ante la negativa, "fue agresivo y los guardias lo tuvieron que sacar". Durante el altercado, Cristancho indicó que la policía le incautó un arma blanca y le impuso un comparendo, tras lo cual se retiró visiblemente alterado.
Las autoridades infieren que el sábado regresó buscando represalias contra la seguridad del instituto y atacó a los miembros de la producción al confundirlos con los vigilantes por su ubicación en el parqueadero. "Pensamos que él creía que era una persona que trabajaba de seguridad ahí en el instituto. Es como la única conclusión que podemos llegar a dar", precisó el comandante.
Muerte del agresor y judicialización
Posteriormente al ataque contra el equipo técnico, se produjo una reacción por parte de otros trabajadores de la serie para detener a Cubillos García. Las cámaras de seguridad del instituto captaron el momento en que varios miembros de la producción persiguieron al atacante por el área del parqueadero, propinándole diversas heridas con armas blancas que finalmente le causaron la muerte en el sitio.
A raíz de estos hechos, la Policía Nacional detuvo inicialmente a cuatro personas, de las cuales dos fueron presentadas formalmente ante la justicia en una audiencia que comenzó el domingo 19 de abril a las 7 de la noche. Los ciudadanos judicializados fueron Jorge Alexánder Correa, de 19 años, vinculado al área de logística, y Nelson Alfonso Sanabria, de 29 años, asistente de producción de la cuarta temporada.
Sobre la situación legal de estos implicados, el general Cristancho explicó en Blu Radio los pormenores de la diligencia judicial: "Les imputaron el homicidio pero pues igual otorgaron la libertad. Los defensores han alegado la legítima defensa, seguramente ya en el proceso judicial tendrán que demostrar cuál fue realmente el alcance de esta legítima defensa".
El juez de garantías decidió no imponer una medida de aseguramiento privativa de la libertad, permitiendo que ambos sigan vinculados al proceso penal en libertad mientras se adelanta la investigación para esclarecer si su reacción constituyó un acto de neutralización ante una amenaza mortal inminente.
Falta de esquema de seguridad
Finalmente, la comandancia de la Policía Metropolitana de Bogotá aclaró que no existía un esquema de seguridad previo para el rodaje porque la productora TIS Estudios no realizó ninguna solicitud formal de acompañamiento. Cristancho enfatizó que, si bien se han brindado consignas permanentes y diferenciales en otros rodajes que sí lo han solicitado, en esta ocasión no se recibió ningún oficio ni comunicación al respecto.
La Fiscalía General de la Nación continuará con las actividades investigativas bajo el marco del respeto al debido proceso y la presunción de inocencia de los trabajadores involucrados en la muerte del agresor.



