Vecinos de Cabecera protestan por situación insostenible en Cuadra Play
Los habitantes del sector de Cabecera, en la Comuna 12 de Bucaramanga, han decidido alzar su voz nuevamente frente a las constantes alteraciones del orden público que, según sus denuncias, se registran cada fin de semana en la zona conocida como 'Cuadra Play'. Como medida de presión, la comunidad lidera una protesta y plantea la realización de un cabildo abierto para exigir soluciones concretas a las autoridades municipales y departamentales.
Cinco problemas principales identificados por la comunidad
De acuerdo con los residentes, la situación se ha vuelto completamente insostenible debido a una serie de problemáticas que afectan directamente la convivencia, la seguridad y la calidad de vida en este sector estratégico de la ciudad. José Alfredo Vesga, líder cívico de la zona, manifestó con preocupación que "el vecindario ya no aguanta más. Cada fin de semana es exactamente lo mismo: ruido excesivo, peleas violentas, consumo abierto de drogas y un descontrol total que parece no tener límites. Necesitamos acciones efectivas y permanentes, no solo promesas temporales".
Los habitantes han identificado cinco razones principales que, desde sus perspectivas, deterioran progresivamente la imagen y la tranquilidad del sector:
- Contaminación auditiva extrema: Varios establecimientos nocturnos incumplen de forma reiterada los niveles permitidos de ruido, superando considerablemente los decibeles establecidos por la normativa municipal. Esta situación afecta gravemente la tranquilidad del vecindario, especialmente durante los fines de semana, cuando la música a volumen excesivo se extiende hasta las primeras horas de la madrugada.
- Consumo de drogas ilícitas: La comunidad manifiesta que en ciertos espacios del sector se ha detectado el consumo abierto de drogas alucinógenas, fenómeno que, aseguran, "está directamente ligado a una peligrosa red de microtráfico que opera en el área". Esta problemática no solo afecta la percepción de seguridad ciudadana, sino que también pone en riesgo la salud de quienes transitan por estas zonas.
- Riñas constantes y violencia: El consumo excesivo de alcohol en 'Cuadra Play' genera frecuentes enfrentamientos entre clientes de los establecimientos nocturnos, muchos de ellos bajo los efectos de sustancias psicoactivas. Estas riñas crean escenas bochornosas y representan riesgos significativos para los transeúntes y residentes.
- Presencia de menores de edad: La comunidad advierte sobre la presencia frecuente de adolescentes y jóvenes menores de edad en establecimientos nocturnos a avanzadas horas de la noche, situación que genera profunda preocupación por la falta de controles adecuados y la exposición de estos jóvenes a entornos de riesgo.
- Invasión del espacio público: Se ha observado que algunos negocios disponen mesas y sillas en calles y aceras, invadiendo el espacio público y convirtiéndolo en una extensión de sus actividades comerciales. Esta práctica limita la circulación peatonal, dificulta la movilidad y aumenta considerablemente el riesgo de accidentes.
Respuesta oficial y descontento vecinal
Por su parte, la Secretaría del Interior de Bucaramanga informó que "ha reforzado los controles en la zona, incluyendo seguimientos específicos al tema del ruido, despeje del espacio público y mayores exigencias a los establecimientos comerciales". No obstante, la misma entidad descartó "que existan menores de edad en las tabernas, pues los controles correspondientes los realiza de manera permanente la Policía Nacional".
Sin embargo, según reportan los residentes de manera unánime, estas medidas implementadas por las autoridades no han sido suficientes para contener la problemática, y la situación continúa empeorando progresivamente. "Esto ya no es solo un tema de incomodidad pasajera; se ha convertido en un problema grave de seguridad pública. Queremos recuperar nuestro barrio para las familias que vivimos aquí", insistió el dirigente comunitario José Alfredo Vesga.
La comunidad ha comenzado a organizar patrullajes vecinales y encuentros comunitarios para discutir estrategias de prevención más efectivas. El objetivo central, según expresan los residentes, es recuperar la confianza en los espacios públicos y promover una cultura de responsabilidad y solidaridad, donde la seguridad y el bienestar colectivo sean verdaderas prioridades para las autoridades competentes.
