Pese a ser considerada la obra más importante de Bogotá, las inmediaciones de la nueva estructura del metro, que aún falta dos años para su estreno, ya presentan signos de abandono y deterioro del espacio público. Además de grafitis y basuras, la presencia de ratas ha colmado la paciencia de los ciudadanos.
Denuncia del concejal Juan David Quintero
El concejal Juan David Quintero sumó una nueva denuncia a su seguimiento de las obras del metro, siendo uno de los primeros en alertar sobre el deterioro de las columnas y la acumulación de basuras. En un reciente recorrido por la avenida Caracas, el cabildante encontró una proliferación de roedores en las inmediaciones de la estructura elevada que se construye entre las calles 57 y 58.
A través de un video, Quintero evidenció que, sin la debida atención, los espacios aledaños al metro son fácilmente susceptibles de convertirse en zonas marginales. En esta ocasión, se observaron ratas deambulando en un lote baldío junto al viaducto, además de basura, escombros y otros residuos que adornan el entorno de la megaobra.
“¿Qué opinan de esta invasión de ratas al lado del metro de Bogotá?”, cuestionó el concejal, quien reiteró una propuesta que ha intentado impulsar en el Concejo de Bogotá: “Yo propongo la construcción de un parque lineal de 23 km con arte, cafés, árboles y jardines. Así no pasaría esto”.
Medidas pendientes según el Plan Distrital de Desarrollo
Quintero también insistió en la necesidad de aplicar el artículo 176 del Plan Distrital de Desarrollo, una disposición que busca evitar que los espacios bajo el viaducto se conviertan en “zonas muertas” propensas al abandono, la inseguridad y el vandalismo. Dicho artículo obliga a la Empresa Metro de Bogotá a promover estrategias de conservación y apropiación del espacio público en las áreas de influencia de las líneas y estaciones del sistema, mediante intervenciones culturales, ambientales y comerciales.
Una de las iniciativas incluidas en esa estrategia fue “Metro Reverdece”, que buscaba instalar jardines verticales y desarrollar proyectos de urbanismo alrededor de las columnas del metro para reducir el deterioro y mejorar el entorno urbano. Sin embargo, Quintero aseguró que varias de esas medidas aún no se han materializado.
Percepción ciudadana sobre el metro
Aunque la percepción en torno al metro cambia cada año y su inicio comercial se espera para dentro de dos años, en 2026 el sistema ya ha reportado actos vandálicos como grafitis en las columnas y acumulación de basuras. Estas acciones han generado dudas sobre cómo los habitantes de Bogotá están percibiendo las obras y la imagen del metro.
Ante esta situación, la Secretaría de Cultura publicó recientemente la Encuesta Bienal de Cultura: indicadores de Cultura Ciudadana y Garantía de Derechos 2025, que mide la opinión de los capitalinos sobre el metro. Aunque la Empresa Metro destacó los resultados como una señal de respaldo ciudadano, la encuesta también revela matices importantes.
Si bien el 70,6% de los encuestados afirmó que usaría el metro, casi tres de cada diez dijeron que no lo utilizarían cuando entre en funcionamiento. En cuanto al orgullo que despierta el proyecto, el grupo más grande, correspondiente al 40,3%, dijo sentirse “orgulloso”, pero solo el 13,9% se declaró “muy orgulloso”. Además, un 33,3% se sintió “algo orgulloso”, mientras que un 12,5% afirmó no sentir ningún orgullo frente a la obra.



