Operativo con drones desmantela red internacional de peleas a muerte de perros en Bogotá
Red de peleas a muerte de perros desmantelada en Bogotá con drones

Operativo contrarreloj con drones desmantela red de peleas a muerte de perros en Bogotá

En una operación que combinó inteligencia policial y tecnología de vigilancia aérea, las autoridades desarticularon una red criminal que organizaba peleas clandestinas de perros hasta la muerte en la zona rural de Bogotá. El operativo, ejecutado el sábado 14 de marzo, permitió la captura de 13 personas y el rescate de animales que sufrían graves lesiones producto de estos combates ilegales.

La pista anónima que activó la investigación

Todo comenzó con una información anónima que llegó a la Sijín entre el 11 y 12 de marzo: en Bogotá se preparaba una convención internacional de peleas clandestinas de perros para el día 14. Aunque la denuncia carecía de coordenadas exactas o dirección precisa, la Fiscalía General de la Nación decidió abrir una noticia criminal y ordenar actos urgentes de policía judicial.

"Aunque hubiera duda, había que priorizar salvar vidas", explicaron fuentes cercanas a la investigación sobre la decisión de avanzar con una versión que inicialmente no parecía del todo sólida.

El rastro que llevó al aeropuerto y luego se perdió

Las verificaciones iniciales llevaron a un hallazgo crucial: en el aeropuerto se detectó la llegada de animales con características asociadas a este tipo de peleas, provenientes del exterior. Este descubrimiento reforzó la hipótesis de que el evento ilegal sí se realizaría.

Mientras tanto, los organizadores mantenían la ubicación en absoluto secreto. Los asistentes -entre ellos varios extranjeros- eran citados en puntos específicos de Bogotá, principalmente en sectores de Fontibón y Barrios Unidos. Desde allí, en la madrugada del sábado 14, comenzaron desplazamientos en vehículos que evitaban vías principales y cambiaban constantemente de ruta.

Hacia las ocho de la mañana, el rastro se había perdido completamente. Durante varias horas, las autoridades carecieron de información precisa sobre el destino final de la caravana.

El dron que lo cambió todo

La investigación recuperó el hilo cerca del mediodía gracias al uso estratégico de un dron de vigilancia. Desde el aire, los agentes observaron una aglomeración de personas en una zona rural que coincidía con el desarrollo de la actividad ilegal.

El sitio estaba ubicado en la vereda Aurora Alta, jurisdicción del municipio de La Calera, cerca de El Codito. Una vivienda y un lote contiguo servían como escenario para los brutales combates.

Con esta verificación visual, la Fiscalía ordenó inmediatamente el allanamiento. A la 1:50 de la tarde, la Policía ingresó al lugar, donde varias personas intentaron huir por una pendiente que conectaba con una vía pavimentada.

Los capturados y la cruel dinámica de las peleas

En total fueron capturadas 13 personas: nueve extranjeras (cinco dominicanas, tres venezolanas y una ecuatoriana) y cuatro colombianas. Entre los detenidos destacan Julián Esteban León Ramírez, señalado como el cerebro de la operación, y el médico veterinario Carlos Alberto Sifuentes Hernández, quien cumplía funciones dentro de la dinámica de las peleas.

En el predio se encontraron dos perros muertos y seis con graves lesiones de combate. Según la investigación, los animales que perdían las peleas quedaban tan heridos que posteriormente eran sometidos a la aplicación de medicamentos letales.

Las peleas, según la evidencia recogida, se realizaban hasta la muerte o hasta dejar a los animales en condiciones críticas e irreversibles.

Una estructura itinerante con conexiones internacionales

Información exclusiva obtenida por este medio indica que este tipo de eventos no se desarrolla en un solo lugar fijo. Por el contrario, cambia de ubicación cada año, lo que dificulta enormemente su rastreo y persecución.

La participación de ciudadanos de diferentes países sugiere, además, una estructura con conexiones internacionales que opera con redes sigilosas y logra convocar participantes más allá de las fronteras colombianas.

"En versiones previas, habría tenido lugar en municipios cercanos como Mosquera", señalaron fuentes, aunque esto aún no ha sido plenamente verificado por las autoridades.

Articulación interinstitucional para salvar vidas

En el operativo participaron de manera coordinada la Sijín, el grupo especializado de fauna, la Fiscalía y equipos veterinarios de entidades de protección animal de Bogotá y Cundinamarca. Estas organizaciones se mantuvieron en alerta máxima ante la incertidumbre sobre el lugar exacto donde se desarrollaría el evento.

Las autoridades optaron por actuar de inmediato, incluso sin tener un panorama completo de la organización criminal, con el objetivo primordial de evitar que más animales resultaran muertos o heridos durante los combates.

Lo que viene en el proceso judicial

Todos los capturados aceptaron los cargos imputados, por lo que el proceso ahora avanza hacia la definición de las condenas correspondientes. Sin embargo, la investigación continúa abierta, ya que aún faltan elementos por esclarecer sobre el alcance total de esta red y su posible operación en otros lugares del país.

El operativo permitió frenar una actividad ilegal en curso, pero también dejó en evidencia la existencia de estructuras criminales que se especializan en el maltrato animal organizado, operan con sofisticación logística y muestran capacidad para evadir la vigilancia tradicional de las autoridades.