Nuevos detalles emergen sobre el reto con licor que terminó en tragedia en Cali
La noche del 25 de octubre de 2025, en un bar de Cali, se desarrolló un reto con alcohol que culminó en la muerte de la joven María José Ardila. Nuevos testimonios revelan circunstancias alarmantes sobre lo ocurrido, incluyendo la negativa a permitirle hidratarse durante la competencia.
El reto mortal: premio en efectivo y consumo acelerado
De acuerdo con la información recopilada, el reto ofrecía un premio de 1.500.000 pesos colombianos y consistía en una serie de pruebas que implicaban la ingesta acelerada de distintos licores. Los participantes debían consumir shots, cerveza y aguardiente en lapsos de apenas segundos, sin pausas entre bebidas.
"No podía tomar nada distinto al licor del reto"
Nicolle Cañas, amiga cercana de la víctima y testigo presencial, relató para el programa Séptimo Día que cuando María José comenzó a sentirse mal, intentó beber agua para hidratarse, pero le fue negado explícitamente. "No podía tomar nada distinto al licor del reto", afirmó Cañas, explicando que esta condición buscaba evitar que los participantes "hicieran trampa" diluyendo el alcohol, pero terminó siendo letal.
Deterioro rápido y falta de auxilio
Minutos después de comenzar a sentirse mal, María José perdió el conocimiento, presentó rigidez en su mandíbula y comenzó a broncoaspirar, ahogándose con su propio vómito. Según los relatos de la testigo, mientras sus acompañantes intentaban auxiliarla desesperadamente, el personal del bar y otros asistentes no intervinieron, sin activar protocolos básicos de auxilio.
Traslado y hospitalización
Ante la falta de respuesta del establecimiento, uno de sus acompañantes decidió llevarla por sus propios medios a la Clínica de Occidente. La joven ingresó en estado crítico, con signos evidentes de cianosis (piel tornándose azul) y graves dificultades respiratorias. Permaneció hospitalizada varios días, luchando por su vida, pero finalmente falleció el 31 de octubre de 2025.
Investigación por homicidio
La Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación formal por el presunto delito de homicidio. Para la familia de María José, este caso refleja no solo los riesgos extremos de este tipo de prácticas, sino también la ausencia de controles y supervisión en algunos establecimientos que permiten actividades peligrosas.
Un llamado de alerta
Mientras avanza la investigación judicial, la muerte de María José Ardila sigue siendo un llamado de alerta contundente sobre los límites del entretenimiento y la responsabilidad de los establecimientos. La tragedia ha generado cuestionamientos sobre la regulación de este tipo de eventos y la necesidad de protocolos de seguridad más estrictos.