Ronda Rousey, la exreina de las artes marciales mixtas, ha desatado una nueva polémica tras su regreso triunfal al octágono. La peleadora estadounidense, que derrotó a Gina Carano por sumisión en solo 17 segundos durante el evento de MVP MMA transmitido por Netflix, criticó duramente la estrategia de contraprogramación de la UFC.
La jugada de Dana White
Mientras Rousey celebraba su victoria, el presidente de la UFC, Dana White, aprovechó la caminata de Francis Ngannou hacia el cuadrilátero para anunciar en vivo el regreso de Conor McGregor para UFC 329 durante la International Fight Week, donde se enfrentará a Max Holloway. La maniobra fue interpretada como un intento de restar protagonismo al debut de MVP MMA.
Reacción de Ronda Rousey
En la rueda de prensa posterior, Rousey calificó la acción como "catty" (una actitud mezquina o envidiosa), pero también reconoció que demuestra que la UFC ve a MVP MMA como una amenaza real. "Es un cumplido porque eleva a MVP MMA y declara que nos ven como un rival legítimo", afirmó la luchadora.
Buenos términos personales
A pesar de las críticas, Rousey reveló que Dana White se comunicó con ella antes del evento para desearle éxito, mostrando que sus vínculos personales siguen siendo cordiales. Sin embargo, el ambiente en el camerino de Ngannou fue hostil: el peso pesado camerunés, quien tuvo una salida polémica de la UFC, reaccionó con enfado al saber que su caminata fue utilizada para el anuncio de McGregor.
Este episodio marca una nueva etapa en la competencia entre la UFC y MVP MMA, con estrategias de contraprogramación que recuerdan las guerras del entretenimiento deportivo.



