Sicariato en Bogotá: 53 casos en 2026 con reducción del 30%, pero sigue siendo desafío
Sicariato en Bogotá: 53 casos en 2026 con reducción del 30%

Sicariato en Bogotá: 53 casos en 2026 con reducción del 30%, pero sigue siendo desafío

El sicariato continúa siendo uno de los fenómenos criminales que genera mayor preocupación en las grandes ciudades colombianas. Bogotá no escapa a esta modalidad de violencia caracterizada por ataques planificados, ejecuciones rápidas y el uso de armas de fuego en espacios públicos con alta concurrencia.

Según cifras oficiales de la Policía Metropolitana de Bogotá, durante el transcurso del presente año se han registrado 53 casos de sicariato, una cifra que contrasta con los 76 hechos documentados en el mismo período del año anterior. Esto representa una reducción cercana al 30 por ciento en términos estadísticos.

La persistencia del desafío criminal

A pesar de la disminución numérica, las autoridades insisten en que este delito sigue constituyendo un desafío estructural por su impacto directo en la percepción de seguridad ciudadana y por la capacidad demostrada por grupos criminales para operar en zonas residenciales y comerciales de la capital.

Para contextualizar la magnitud del problema, durante todo el año 2025 se contabilizó un total de 655 casos de sicariato en Bogotá, lo que evidencia la persistencia de este fenómeno delictivo.

Casos emblemáticos que conmovieron a la ciudad

En los últimos años, varios ataques sicariales han generado conmoción nacional por su brutalidad y por ocurrir en espacios cotidianos:

  • Ataque en Ciudad Montes (febrero 2025): Yina Catherine Medina, de 32 años, fue atacada a tiros mientras se movilizaba en vehículo con sus dos hijos pequeños. Su hija de 4 años, Jesslín Guerrero Medina, murió por un disparo en la cabeza. La madre falleció días después tras múltiples intervenciones quirúrgicas.
  • Asesinato del senador Miguel Uribe Turbay (junio 2025): El político fue víctima de un atentado armado durante actividad preelectoral en Fontibón. Aunque sobrevivió inicialmente, falleció dos meses después por complicaciones derivadas de las heridas.
  • Sicariato en restaurante de Santa Bárbara Central (junio 2025): Dos hombres armados ingresaron a un establecimiento en Usaquén y asesinaron a Jaime Murcia Pinzón, de aproximadamente 40 años, utilizando armas con silenciador.
  • Ataque frente al búnker de la Fiscalía (octubre 2025): Carlos Yorelmy Duarte Díaz, de 52 años, fue asesinado dentro de un restaurante en Teusaquillo mientras almorzaba con su esposa.
  • Crimen del empresario Roberto Franco Charry (2024): El empresario recibió cuatro disparos cuando descendía de su vehículo cerca del parque de la 93, en una de las zonas comerciales más concurridas del norte de Bogotá.

Impacto en la seguridad urbana

Estos casos reflejan cómo el sicariato ha afectado tanto a figuras públicas como a ciudadanos comunes en espacios cotidianos: restaurantes, vías públicas y barrios residenciales. Cada hecho violento mantiene viva la discusión sobre:

  1. La seguridad urbana en la capital colombiana
  2. La capacidad investigativa del Estado para enfrentar este delito
  3. La presencia continua de estructuras criminales que operan con impunidad en Bogotá

Las autoridades continúan trabajando en estrategias para contener este fenómeno, aunque reconocen que la reducción estadística no necesariamente se traduce en una percepción ciudadana de mayor seguridad. La audacia de los ataques, que ocurren incluso frente a instituciones estatales como la Fiscalía, evidencia los retos pendientes en materia de seguridad pública.